Los imputados fueron extraditados desde Haití y enfrentan cargos federales relacionados con el complot que terminó con la muerte del entonces presidente haitiano en julio de 2021.
Miami.– Un total de 18 personas acusadas de participar en el complot contra el expresidente haitiano Jovenel Moïse comparecieron ante una corte federal de Miami, luego de ser extraditadas desde Haití durante el fin de semana.

Los imputados forman parte de un grupo de 30 personas procesadas por el caso ocurrido el 7 de julio de 2021, cuando un comando ingresó a la residencia privada de Moïse en Pétion-Ville, en las afueras de Puerto Príncipe.
La mayoría de los acusados que comparecieron ante el tribunal fueron identificados como exmilitares colombianos, aunque entre ellos también figura un exfuncionario del Gobierno haitiano.
Durante la audiencia, la jueza Lisette Reid asignó abogados de oficio a los imputados y estableció las fechas de las próximas comparecencias.
Enfrentan penas de hasta cadena perpetua
Los acusados enfrentan cargos federales que incluyen conspiración para cometer asesinato o secuestro fuera de Estados Unidos y prestación de apoyo material con resultado de muerte.
De ser declarados culpables, algunos de estos delitos podrían conllevar penas de hasta cadena perpetua.
Los 18 sospechosos fueron trasladados el domingo a Miami, de acuerdo con el fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, Jason Reding Quiñones.
El proceso judicial estadounidense por el caso Moïse ya ha producido varias condenas. Entre 2023 y 2024, cinco implicados recibieron cadena perpetua, mientras otro acusado fue condenado a nueve años de prisión. En marzo pasado también comenzó el juicio contra otros cuatro procesados.
Florida habría sido clave en la planificación
Documentos judiciales señalan que, entre febrero y julio de 2021, el sur de Florida habría funcionado como uno de los principales centros de planificación y financiamiento del complot.
De acuerdo con la acusación, el objetivo era sacar a Moïse del poder y posteriormente colocar a Christian Sanon al frente del Gobierno haitiano. Los investigadores sostienen que, una vez instalado en el poder, Sanon adjudicaría contratos a una empresa ubicada en Doral vinculada con varios de los acusados.
Investigadores citados por medios estadounidenses también sostienen que parte del financiamiento del complot habría procedido de fondos federales destinados originalmente a pequeñas empresas durante la pandemia de covid-19.
Más de 50 personas han sido acusadas en Haití en relación con el caso. Sin embargo, el proceso judicial en ese país enfrenta dificultades en medio de la grave crisis de seguridad y violencia que atraviesa el territorio haitiano.
La muerte de Jovenel Moïse profundizó la inestabilidad política en Haití y fue seguida por un deterioro de las condiciones de seguridad, en un escenario marcado por el fortalecimiento de grupos armados y una prolongada crisis humanitaria.




