La selección de 2026 reconoce 25 grabaciones por su importancia cultural e histórica; figuran además éxitos de Beyoncé, Pérez Prado y la narración del combate Ali vs. Frazier
El Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos anunció la incorporación de 25 nuevos títulos a su prestigiosa colección, destacando el himno bilingüe “Feliz Navidad” del puertorriqueño José Feliciano y el álbum “1989” de Taylor Swift.

Esta selección anual busca preservar sonidos que sean “cultural, histórica o estéticamente significativos”. Con la entrada de estos nuevos títulos, el registro alcanza las 700 grabaciones preservadas, dentro de un acervo sonoro que supera los cuatro millones de documentos.
Orgullo hispano en el archivo nacional
El maestro José Feliciano celebró la inclusión de su composición de 1970, un villancico que fusiona el español y el inglés nacido de la nostalgia por su natal Puerto Rico. “El honor de ser incluido en este registro supera cualquier cosa que hubiera podido soñar”, expresó el artista, quien ha compartido su música por más de seis décadas.

Junto a Feliciano, el sabor latino es representado por el clásico “Mambo No. 5” (1950) de Pérez Prado, pieza fundamental que consolidó al cubano como el “Rey del mambo” a nivel internacional.
Del pop contemporáneo a la historia del deporte
La Biblioteca también reconoció el impacto de figuras femeninas dominantes en la industria actual:
- Taylor Swift: Con su álbum “1989” (2014), que marcó su transición definitiva al pop con éxitos como “Shake It Off”.
- Beyoncé: Con el sencillo “Single Ladies (Put a Ring on It)” (2008), un fenómeno global que definió la cultura popular de finales de la década.
La lista de 2026 es diversa y abarca desde el rock de Weezer y The Go-Go’s, hasta hitos de la radio como la narración del combate de boxeo “The Fight of the Century” entre Ali y Frazier en 1971. Incluso el mundo de los videojuegos fue reconocido mediante la banda sonora de “Doom” (1993).
Criterios de preservación
Para formar parte de este archivo, las grabaciones deben tener al menos diez años de antigüedad. Robert Newlen, bibliotecario en funciones del Congreso, resaltó que la colección de este año abarca 70 años de evolución sonora, incluyendo también obras de Paul Anka, Ray Charles y Reba McEntire, asegurando que estos tesoros auditivos se mantengan intactos para las futuras generaciones.




