El secretario de Estado asegura desde Pekín que la postura de Washington no ha variado, pese a las advertencias del mandatario chino sobre el riesgo de un “conflicto” por la isla autogobernada
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este jueves que la política de la administración de Donald Trump respecto a Taiwán permanece “inalterada”, desestimando cualquier cambio de postura tras la cumbre de alto nivel celebrada en Pekín con el presidente chino, Xi Jinping.
En una entrevista concedida a la cadena NBC desde la capital china, Rubio confirmó que la delegación del país asiático volvió a situar la soberanía de la isla como un tema prioritario en la mesa de negociación. “El tema fue planteado. Ellos siempre lo plantean por su parte. Nosotros siempre dejamos clara nuestra posición y pasamos a los demás temas”, señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.
Taiwán: la línea roja de Xi Jinping
Durante el encuentro, el mandatario chino fue enfático al describir la cuestión de Taiwán como “el asunto más importante” de la relación bilateral. Según reportes de la agencia estatal Xinhua, Xi advirtió a Trump que una “mala gestión” de este diferendo podría conducir a ambas potencias hacia un “choque” o incluso a un “conflicto” armado.
El líder chino reiteró que la paz en el Estrecho de Formosa es incompatible con cualquier intento de independencia por parte de Taiwán. Pekín considera a la isla una parte inalienable de su territorio y mantiene el objetivo de la reunificación, sin renunciar al uso de la fuerza si fuera necesario.
Tensión por la venta de armas
A pesar de que Estados Unidos no reconoce formalmente a Taiwán como un Estado independiente, Washington se mantiene como su principal respaldo externo y proveedor de armamento defensivo. La controversia actual gira en torno a si la administración Trump cederá a las presiones de Pekín para limitar estas transferencias.
Aunque el mandatario estadounidense había sugerido antes de su viaje que discutiría el tema de las ventas de armas con Xi, Rubio enfatizó que la posición histórica de no consultar con China sobre el suministro de equipo defensivo a la isla sigue vigente. Hasta el momento, los comunicados oficiales no registran una respuesta directa de Trump a las advertencias de su homólogo chino, lo que mantiene la expectativa sobre el futuro de la estabilidad en el Pacífico.




