Valdis Dombrovskis anunció en París la fase final del paquete de 90,000 millones de euros para Ucrania y exigió desmantelar los peajes marítimos impuestos por Irán
El comisario de Economía de la Unión Europea, Valdis Dombrovskis, presentó este lunes ante la cumbre de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G7 un firme emplazamiento internacional enfocado en tres vertientes: intensificar de forma drástica el cerco de sanciones financieras contra Rusia, forzar el cese de las hostilidades bélicas con Irán y estrechar los lazos de cooperación multilateral para estabilizar los mercados globales.

A su arribo al cónclave de alto nivel celebrado en París, Francia, el funcionario continental advirtió que las deliberaciones de las principales potencias económicas occidentales se producen en un contexto de extrema criticidad global, condicionado de forma directa por la persistencia de las operaciones militares en Ucrania y la agudización de los conflictos geopolíticos en el área de Oriente Próximo.
Dombrovskis notificó a los representantes de las delegaciones aliadas sobre los progresos logrados por Bruselas respecto al fondo de asistencia financiera plurianual estructurado para Ucrania, el cual asciende a los 90,000 millones de euros. El comisario precisó que la Comisión Europea se encuentra completando los últimos trámites documentales y regulatorios de rigor para dar inicio a los desembolsos de capital a partir del próximo mes de junio.
Exigencia de aportes y continuidad de bloqueos
Pese al despliegue presupuestario de la Unión Europea, el responsable de las finanzas comunitarias dirigió un reclamo directo a los demás miembros integrantes del bloque —compuesto por Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá y Japón— señalando que Bruselas espera que el resto de los socios del G7 “aporten también su parte” en el financiamiento para el sostenimiento operativo de Kiev.
De igual forma, fue enfático en señalar que el panorama actual impide flexibilizar los controles restrictivos sobre el Kremlin. “Debemos mantener el rumbo y reforzar la presión”, aseveró de forma textual el funcionario europeo minutos antes de incorporarse a la mesa plenaria de debate.
Garantía comercial en vías fluviales
Al abordar la crisis de seguridad en Oriente Próximo, el comisario defendió la urgencia de alcanzar una resolución definitiva a la guerra con Irán que permita la restitución inmediata del tránsito marítimo internacional. El dirigente europeo hizo especial énfasis en la necesidad de “abrir las vías marítimas para un paso seguro de los buques sin peajes”, una alusión directa a los controles de navegación aplicados por Teherán en el estrecho de Ormuz.
Las autoridades comunitarias recordaron que las restricciones e impuestos navales en dicho corredor afectan severamente el suministro mundial, dado que por esa vía fluvial transitaba previamente cerca del 20 % del crudo y del gas natural licuado comercializado en el planeta, además de una cuota de alta relevancia en la distribución de fertilizantes agrícolas. Por otra parte, al ser cuestionado de forma directa por periodistas sobre las fluctuaciones e inestabilidades recientes en los mercados de deuda soberana, Dombrovskis declinó fijar una postura institucional y se limitó a responder de manera escueta que la Comisión Europea posee como norma no emitir comentarios respecto a las fluctuaciones del mercado.




