Kuwait y Baréin reportaron impactos y activaron sus sistemas de defensa tras ofensivas atribuidas a Irán.
Washington.– Estados Unidos e Irán volvieron a protagonizar este miércoles un intercambio de ataques en el estrecho de Ormuz y varios países del golfo Pérsico, aumentando las tensiones en Medio Oriente y elevando la preocupación internacional por una posible escalada regional.
La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) informó que atacó un buque estadounidense en respuesta a una ofensiva previa contra un petrolero iraní cerca del estratégico estrecho marítimo.
Según un comunicado difundido por medios iraníes, Teherán aseguró que el Ejército estadounidense lanzó un proyectil aéreo contra un petrolero iraní, causando daños en la sala de máquinas de la embarcación.
En respuesta, Irán afirmó haber atacado con misiles navales al buque “Panaya”, identificado por las autoridades iraníes como una embarcación vinculada a Estados Unidos.
Horas antes, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que había ejecutado una operación contra un buque cisterna que navegaba hacia la isla de Kharg, principal terminal petrolera iraní, luego de que supuestamente ignorara múltiples advertencias para detenerse.
Las autoridades estadounidenses identificaron la embarcación como el M/T Lexie, de bandera de Botsuana, y señalaron que la operación formó parte del bloqueo marítimo implementado contra Irán desde abril de este año.
El intercambio de ataques también incluyó nuevas ofensivas sobre infraestructura militar iraní. El Centcom confirmó haber atacado una torre de comunicaciones ubicada en la isla de Qeshm tras el lanzamiento de misiles iraníes hacia varios países del golfo Pérsico.
Según Estados Unidos, Irán disparó proyectiles contra Kuwait y Baréin, aunque aseguró que varios fueron interceptados o se desintegraron antes de alcanzar sus objetivos.
Sin embargo, Kuwait informó posteriormente que una persona murió y más de 60 resultaron heridas tras ataques con drones y misiles que provocaron daños en el aeropuerto internacional y otras instalaciones consideradas vitales, incluyendo sedes diplomáticas.
Baréin también confirmó la interceptación de varios misiles y drones atribuidos a Irán mediante sus sistemas de defensa aérea.
Las autoridades bareiníes denunciaron lo que calificaron como “ataques criminales” dirigidos contra objetivos civiles y aseguraron que sus fuerzas armadas permanecen en máxima alerta defensiva.
La nueva escalada ocurre en medio de incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones entre Washington y Teherán, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump negara versiones sobre una supuesta suspensión de los diálogos entre ambos países.
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos más sensibles para el comercio energético mundial debido a la gran cantidad de petróleo que circula diariamente por esa ruta marítima.




