Beirut.– Al menos tres miembros del Ejército del Líbano murieron este sábado tras un ataque aéreo israelí contra un vehículo militar en el sur del país, en un incidente que ha generado nuevas tensiones pese a los esfuerzos diplomáticos para reducir la escalada en la región.
De acuerdo con las Fuerzas Armadas libanesas, el bombardeo alcanzó un vehículo militar que circulaba por una carretera en la provincia de Nabatieh, causando la muerte de un general de brigada, un capitán y un soldado.
La institución castrense calificó el hecho como una agresión contra el Estado libanés y afirmó que este tipo de acciones afectan los esfuerzos encaminados a alcanzar una solución que contribuya a la estabilidad del país.
Tras el ataque, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, condenó lo ocurrido y consideró que se trata de una violación de la soberanía nacional y del derecho internacional.
El mandatario expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió a la comunidad internacional intervenir para evitar nuevas acciones militares y garantizar el cumplimiento de las resoluciones internacionales relacionadas con el conflicto.
Israel admite el ataque y afirma que fue un error
Por su parte, el Ejército israelí confirmó haber realizado la operación aérea y aseguró que el objetivo inicial era atacar posiciones vinculadas al grupo chií Hizbulá.
Según la versión ofrecida por las Fuerzas de Defensa de Israel, el vehículo fue detectado en una zona considerada de combate activo y fue identificado erróneamente como una posible amenaza para las tropas desplegadas en el área.
Las autoridades israelíes indicaron que la operación no estaba dirigida contra el Ejército libanés y anunciaron la apertura de una investigación para determinar las circunstancias del incidente y establecer las medidas correspondientes.
Continúan los ataques en el sur del Líbano
El ataque contra el vehículo militar se produjo en medio de una jornada marcada por múltiples bombardeos israelíes en distintas localidades del sur libanés.
Medios oficiales del Líbano reportaron ataques en zonas de Nabatieh, Sidón, Tiro, Jezzine, Marjayoun y Bint Jbeil, donde también se registraron víctimas civiles y daños materiales.
Uno de los bombardeos más graves ocurrió en la localidad de Al Saksakiyah, en la región de Sidón, donde se reportaron varias víctimas mortales y heridos.
Las tensiones persisten pese a los recientes esfuerzos diplomáticos orientados a alcanzar un alto el fuego y reducir la confrontación entre Israel y Hizbulá, conflicto que ha provocado un deterioro de la seguridad en la frontera entre ambos países durante los últimos meses.
El Ejército libanés ha mantenido que no participa en las hostilidades entre Israel y Hizbulá, aunque ha sido alcanzado en varias ocasiones por operaciones militares desde el inicio de la escalada.




