El economista dirigió la Reserva Federal durante casi dos décadas y fue una de las figuras más influyentes de la política monetaria estadounidense.
NUEVA YORK.– Alan Greenspan, expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), falleció a los 100 años, según informaron este lunes medios de comunicación estadounidenses.
Reconocido como una de las figuras más influyentes de la economía mundial en las últimas décadas, Greenspan dirigió el banco central estadounidense entre 1987 y 2006, un período marcado por importantes transformaciones económicas y financieras tanto en Estados Unidos como a nivel internacional.
Nacido en marzo de 1926 en Nueva York, Greenspan se convirtió en una referencia de la política monetaria estadounidense y desempeñó un papel clave durante varias administraciones presidenciales.
Su permanencia al frente de la Reserva Federal se extendió durante los gobiernos de Ronald Reagan, George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, convirtiéndose en uno de los presidentes de la institución con mayor tiempo en el cargo.
A lo largo de su trayectoria fue conocido con el sobrenombre de “El Maestro”, debido a la influencia que ejercía sobre los mercados financieros y a la atención que inversionistas y analistas prestaban a sus decisiones y declaraciones sobre la economía.
Antes de desarrollar su carrera como economista, Greenspan tuvo una estrecha relación con la música. Estudió clarinete en la prestigiosa Escuela Juilliard de Nueva York y realizó giras por distintas ciudades estadounidenses interpretando saxofón y clarinete en agrupaciones musicales profesionales.
Posteriormente orientó su formación hacia las ciencias económicas, obteniendo su licenciatura en esta área en 1948, lo que marcó el inicio de una carrera que lo llevaría a ocupar posiciones de relevancia en la administración pública estadounidense.
Su incursión en la política comenzó a finales de la década de 1960, cuando participó como asesor económico en la campaña presidencial del republicano Richard Nixon. Más adelante desempeñó diversas funciones en las administraciones de Nixon, Gerald Ford y Ronald Reagan.
Fue precisamente Reagan quien lo nominó para asumir la presidencia de la Reserva Federal, cargo desde el cual supervisó la política monetaria del país durante casi veinte años.
El legado de Greenspan continúa siendo objeto de análisis en círculos académicos y financieros por su influencia en decisiones que marcaron importantes etapas de crecimiento económico, estabilidad financiera y desafíos para la economía estadounidense.




