Las autoridades chinas investigan las causas del accidente ocurrido en el distrito financiero de Guomao, donde la aeronave impactó contra el edificio más alto de la capital.
Pekín, China.– Las autoridades de Pekín confirmaron este sábado la muerte del piloto de una avioneta que se estrelló contra un rascacielos de la capital china, accidente que además dejó 13 personas heridas y provocó daños en la fachada del edificio más alto de la ciudad.
El siniestro ocurrió la tarde del viernes en el distrito de Chaoyang, cuando una aeronave deportiva ligera, monomotor y biplaza impactó contra un edificio de gran altura ubicado en la zona financiera de Guomao, uno de los principales centros empresariales de Pekín.
Aunque el comunicado oficial no identificó el inmueble, el accidente se produjo contra el China Zun, también conocido como CITIC Tower, un rascacielos de 528 metros inaugurado en 2018 que ostenta el título del edificio más alto de la capital china.
Las autoridades informaron que el piloto era el único ocupante de la aeronave y falleció a consecuencia del impacto. Mientras tanto, las 13 personas lesionadas reciben atención médica, aunque no se ha precisado la gravedad de sus heridas.
Hasta el momento tampoco se han revelado la identidad del piloto, el lugar desde donde despegó la avioneta ni su destino previsto. Las autoridades indicaron que los organismos competentes mantienen abierta una investigación para determinar las causas del accidente.
El impacto abrió un gran agujero en la fachada acristalada del edificio y provocó la caída de fragmentos de la aeronave y otros materiales sobre una vía cercana, lo que obligó a activar los protocolos de emergencia en la zona.
El incidente ocurrió en uno de los sectores de mayor actividad económica de Pekín, donde operan numerosas empresas nacionales e internacionales y que registra una alta circulación de personas al finalizar la jornada laboral.
A pesar de la magnitud del accidente, la información oficial fue difundida varias horas después del suceso. Hasta ese momento, los principales medios de comunicación y plataformas digitales chinas no habían publicado detalles sobre el hecho, mientras imágenes y videos del impacto comenzaron a circular en redes sociales fuera del país.
El accidente se produjo en una ciudad que mantiene estrictos controles sobre su espacio aéreo y elevados niveles de seguridad, debido a su condición de sede del Gobierno central y del Partido Comunista Chino.




