La alianza reafirmó que Teherán no debe desarrollar armas nucleares y anunció apoyo militar adicional para Ucrania
Ankara.– Los líderes de la OTAN instaron a Irán a respetar plenamente la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y reiteraron que el país no debe desarrollar armas nucleares, en medio de la creciente tensión en Oriente Medio tras los recientes enfrentamientos con Estados Unidos.
La posición fue fijada en la declaración final de la cumbre de la Alianza Atlántica celebrada en Ankara, donde también se abordó la escalada del conflicto entre Washington y Teherán, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump diera por terminado el alto el fuego con Irán tras nuevos ataques entre ambas partes.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reafirmó la postura del bloque al señalar que existe consenso entre los 32 países miembros sobre la necesidad de impedir que Irán alcance capacidad nuclear. Aunque aclaró que Irán está fuera del territorio de la alianza, indicó que la OTAN podría asumir un papel si la situación lo requiere.
Durante la cumbre, Rutte calificó el encuentro como “tremendamente exitoso” y aseguró que estuvo marcado por un fuerte sentido de unidad entre los aliados, pese a las diferencias expresadas por Trump antes y durante la reunión. El mandatario estadounidense había cuestionado a varios socios europeos por no respaldar sus acciones contra Irán y también lanzó comentarios sobre Groenlandia y la postura de algunos países frente a la ofensiva en Oriente Medio.
En el marco del encuentro, Trump también anunció que Estados Unidos otorgará a Ucrania la licencia necesaria para fabricar por su cuenta sistemas de misiles Patriot, un paso que, según dijo, fortalecerá la capacidad defensiva de Kiev frente a la ofensiva rusa. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, valoró positivamente la decisión durante su participación en la cumbre.
Además, los países de la OTAN se comprometieron a respaldar a Ucrania con 70,000 millones de euros en equipamiento, asistencia y formación militar, así como a mantener un nivel similar de apoyo de cara a 2027, en un contexto de guerra prolongada con Rusia.
La declaración de la alianza se produce mientras persiste la preocupación internacional por la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y gas, y por el riesgo de una mayor escalada en la región.




