La Fiscalía estadounidense amplió las acusaciones contra el exmandatario venezolano y su esposa, a quienes atribuye presuntos actos de represión contra opositores y detenidos. Cilia Flores también fue acusada de narcoterrorismo, mientras un juez rechazó su solicitud de arresto domiciliario.
Nueva York, Estados Unidos. – 8 de octubre de 2026. La Justicia estadounidense presentó nuevos cargos contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por presunta conspiración para cometer torturas contra opositores políticos, militares y otras personas detenidas en Venezuela, incluidos ciudadanos estadounidenses.

La nueva imputación fue presentada este jueves ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York y amplía el proceso penal que ambos enfrentan desde su captura en Caracas, el pasado 3 de enero, durante una operación de fuerzas estadounidenses.
Según el expediente judicial citado por la agencia EFE, la Fiscalía sostiene que Maduro y Flores habrían participado en una estrategia de represión contra personas consideradas opositoras al Gobierno venezolano, con el propósito de mantenerse en el poder.
Las acusaciones incluyen presuntos abusos cometidos contra personas privadas de libertad entre 2022 y enero de 2026. Se trata de señalamientos formulados por los fiscales que deberán ser examinados durante el proceso judicial.
Fiscalía describe presuntas torturas contra opositores y ciudadanos estadounidenses
La nueva acusación recoge distintos episodios de presuntos abusos contra detenidos en Venezuela, entre ellos tres ciudadanos estadounidenses.

De acuerdo con el documento judicial, las prácticas denunciadas incluyen descargas eléctricas, presiones físicas y psicológicas, así como amenazas dirigidas contra familiares de las personas detenidas.
Uno de los casos identificados en el expediente corresponde a una persona denominada «víctima 7», quien, según la Fiscalía, habría sufrido torturas después de ser acusada falsamente de participar en un supuesto plan para asesinar a Maduro.
Los fiscales también sostienen que los abusos contra ciudadanos estadounidenses aumentaban en momentos de mayor confrontación política entre Washington y Caracas.
La imputación atribuye a Maduro y Flores una presunta participación en estos hechos, aunque la responsabilidad penal de ambos todavía debe determinarse judicialmente.
Cilia Flores también enfrenta una acusación de narcoterrorismo
Además de los cargos relacionados con las presuntas torturas, la Fiscalía estadounidense incorporó a Cilia Flores en la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo.
Hasta ahora, este señalamiento figuraba únicamente entre los cargos presentados contra Nicolás Maduro.
Según el nuevo documento, ambos habrían conspirado para distribuir cocaína con la intención de proporcionar recursos a organizaciones terroristas, conducta contemplada en el artículo 960a del título 21 del Código de Estados Unidos.
La Fiscalía sostiene que los acusados habrían actuado de manera consciente y coordinada con otras personas para desarrollar estas actividades.
Esta nueva imputación se suma a los cargos que ambos ya enfrentaban por presunta conspiración para importar cocaína a territorio estadounidense, así como por posesión y conspiración para poseer armas destructoras.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, permanecen sometidos a un proceso penal en Nueva York por acusaciones relacionadas con el presunto uso de sus posiciones de poder para facilitar operaciones de narcotráfico.
Juez rechaza solicitud de arresto domiciliario de Cilia Flores
En otra decisión relacionada con el caso, el juez federal Alvin Hellerstein rechazó este jueves la solicitud presentada por la defensa de Cilia Flores para que pudiera permanecer en arresto domiciliario mientras espera el desarrollo de su juicio.
Los abogados de Flores habían solicitado su libertad bajo fianza alegando un progresivo deterioro de su salud cardíaca durante los meses que ha permanecido recluida.
Según la defensa, las condiciones del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece desde enero, no resultan adecuadas para su recuperación médica.
Los representantes legales señalaron que Flores comparte una unidad penitenciaria con más de 40 reclusas y consideraron que ese entorno podría agravar su situación de salud.
Sin embargo, el magistrado rechazó la petición al considerar que existe un elevado riesgo de fuga.
Hellerstein también hizo referencia a la gravedad de las acusaciones que enfrenta la exprimera dama venezolana para justificar su decisión.
En consecuencia, Flores continuará detenida mientras avanza el procedimiento judicial.
Maduro y Flores permanecen bajo proceso judicial en Nueva York
Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron capturados el 3 de enero de 2026 durante una operación militar estadounidense realizada en Caracas y posteriormente trasladados a Nueva York.
Desde entonces, ambos enfrentan acusaciones federales vinculadas con presuntas actividades de narcotráfico y otros delitos.
La incorporación de los cargos por conspiración para cometer torturas amplía el alcance del expediente, al incluir señalamientos relacionados con el trato recibido por personas detenidas bajo las autoridades venezolanas.
Asimismo, la extensión de la acusación por narcoterrorismo a Cilia Flores modifica el conjunto de cargos que enfrenta la ex primera dama.
El proceso continuará ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde corresponderá a la Fiscalía presentar las pruebas que sustenten sus imputaciones y a las defensas ejercer los recursos y argumentos correspondientes.
Hasta que exista una sentencia, las acusaciones contra Maduro y Flores constituyen imputaciones penales y no una determinación judicial definitiva de culpabilidad.
La nueva acusación fue confirmada por medios internacionales como Reuters y Associated Press. Ambos han declarado su inocencia frente a los cargos anteriores y todavía no se habían pronunciado sobre la nueva imputación al momento de los reportes. El juicio está previsto para el 1 de junio de 2027.




