Santo Domingo, 03 de febrero de 2026. El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, sostuvo este martes en Dubái que una nueva etapa política y económica en Venezuela podría traducirse en mayores niveles de desarrollo para toda América Latina.
Durante su participación en la Cumbre Mundial de Gobiernos 2026 (World Government Summit), en la sesión titulada “Crecimiento y centros globales: un nuevo modelo económico”, Abinader resaltó el potencial del país suramericano y su capacidad de convertirse en un actor clave para el fortalecimiento de la región.
“Venezuela es un país muy rico, y su desarrollo contribuirá al desarrollo de toda la región”, señaló el mandatario dominicano al abordar el escenario que se abre tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, de lo cual se cumple un mes.
A juicio de Abinader, el momento actual debe aprovecharse como “un período de transición” que permita avanzar hacia una mayor apertura democrática y hacia un modelo que favorezca la estabilidad y el crecimiento económico. “Ojalá que esto suceda, y que sea beneficioso no solo para el pueblo venezolano, sino para toda la región”, expresó.
En su intervención, el jefe de Estado compartió panel con el presidente de Dubai Ports World, Sultan Ahmed bin Sulayem, con quien discutió sobre las transformaciones en la economía global y el papel de los nuevos centros de crecimiento.
El mandatario dominicano también hizo referencia a la reciente reapertura del comercio entre República Dominicana y Venezuela, así como del tráfico aéreo y los servicios consulares, luego de dos años de interrupción. Este restablecimiento de los vínculos bilaterales se produce tras un período de fuertes tensiones diplomáticas.
En julio de 2024, Caracas decidió romper relaciones con Santo Domingo luego de que el gobierno de Abinader cuestionara los resultados de las elecciones presidenciales venezolanas, en las que el Consejo Nacional Electoral declaró ganador a Nicolás Maduro.
En aquel momento, junto a Panamá, Uruguay, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay y Perú, las autoridades dominicanas expresaron su “profunda preocupación” por el desarrollo del proceso electoral y reclamaron una revisión integral de los resultados, calificados de “fraudulentos” por la oposición mayoritaria.




