PORT SAINT LUCIE, Florida | 17 de febrero de 2026.– En el inicio de los entrenamientos de primavera, las dos figuras centrales de los Mets de Nueva York, el dominicano Juan Soto y el boricua Francisco Lindor, han enviado un mensaje claro de cohesión. Ambos peloteros aseguraron haber dejado atrás cualquier fricción interna ocurrida durante la pasada campaña, con el único objetivo de devolver a la organización a los planos estelares de las Grandes Ligas.

Juan Soto, quien se encuentra en el tercer año de su histórico contrato de 765 millones de dólares, fue enfático al ser cuestionado sobre la atmósfera en el vestuario: “Eso es cosa del pasado”, afirmó el jardinero. “Lo olvidamos. Nos centramos en 2026”. Soto subrayó su intención de alejarse de cualquier narrativa de conflicto para concentrarse exclusivamente en el éxito colectivo: “Quiero divertirme, olvidarme del drama y todo, concentrarse en el juego y ganar algunos partidos”.
El compromiso de Francisco Lindor
Por su parte, el campocorto Francisco Lindor, quien se reincorpora al equipo tras una cirugía en su mano izquierda, reflexionó sobre su rol dentro del clubhouse. Aunque reconoció que la dinámica de un equipo no siempre implica una amistad íntima entre todos, resaltó el respeto mutuo que impera: “Siento que siempre puedo hacer más. Siempre nos hemos apoyado mutuamente… ¿Somos todos mejores amigos? Así no funciona en el clubhouse, pero somos amigos. Somos buenos compañeros. Nos cuidamos. Nos queremos y queremos lo mejor para cada uno”.
Lindor, visto por muchos como el líder de la franquicia, fue autocrítico respecto a los resultados recientes del equipo, que el año pasado quedó fuera de la postemporada con un récord de 83-79. “El objetivo es ganar, y no lo hemos logrado. No lo he logrado aquí. Así que se trata de ser mejor”, explicó el boricua.

Un nuevo panorama de liderazgo
La estructura de los Mets ha experimentado cambios significativos tras las salidas de veteranos como Pete Alonso, Brandon Nimmo y Starling Marte. En este nuevo ecosistema, la relación entre Soto y Lindor es vital, especialmente considerando que ambos están vinculados contractualmente con la organización hasta el año 2031.
Al ser consultado específicamente sobre su vínculo con Lindor, Soto despejó dudas sobre cualquier tensión: “Creo que es una gran relación. Hablamos todo el tiempo durante el juego y todo, y nos ayudamos mutuamente”. Con el respaldo del mánager Carlos Mendoza, quien ha trabajado en transformar la cultura del vestuario, los Mets inician este 2026 decididos a que su talento en el papel se traduzca en triunfos sobre el diamante.




