Santo Domingo, Rep. Dominicana | 17 de febrero de 2026. – Como parte de un proceso continuo de modernización institucional, el presidente Luis Abinader entregó a las Fuerzas Armadas un robusto conjunto de equipos militares, tecnológicos y de respuesta ante emergencias. Esta dotación tiene como objetivo primordial consolidar la seguridad nacional, la vigilancia del territorio y la capacidad de asistencia a la población dominicana.

Dentro del equipamiento destacan los tres primeros vehículos blindados FURIA modelo VBD-1, marcando un hito histórico al ser los primeros modelos ensamblados íntegramente por la industria militar dominicana. El mandatario calificó este avance como un escenario “sin precedentes en términos de equipamiento”, resaltando que el país cuenta hoy con “mejores condiciones para resguardar su soberanía”.
Avances tecnológicos y proyección industrial
El jefe de Estado subrayó el crecimiento del sector de defensa, que ha evolucionado de cinco proyectos en 2020 a aproximadamente 20 en la actualidad. Sobre la internacionalización de estos equipos, Abinader reveló: “Ya eso está en proceso, especialmente el tema de Honduras, que lo habíamos hablado”, confirmando que “también vamos a comercializar, como dije, los FURIA también con países latinoamericanos”.

Vigilancia estratégica y respuesta a desastres
Por su parte, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, detalló que esta primera fase de incorporación progresiva incluye:
- Sistemas de vigilancia: Drones autónomos para monitoreo terrestre y marítimo, junto a sistemas anti-UAV para inhibir amenazas de aeronaves no tripuladas.
- Armamento especializado: Lanzadores de granadas, fusiles de alta precisión y subametralladoras de última generación.
- Mitigación de desastres: El Cuerpo Especializado de Mitigación de Desastres (Cemed) recibió camiones de bomberos (urbanos y forestales) y unidades de búsqueda y rescate para enfrentar incendios y catástrofes naturales.

Esta estrategia integral combina defensa, tecnología avanzada y gestión de riesgos, permitiendo a las instituciones castrenses enfrentar amenazas contemporáneas con mayor eficiencia y ofrecer asistencia oportuna en situaciones críticas.




