La distribuidora eléctrica debió sustituir más de 1.5 millones de materiales dañados por conexiones ilegales y sabotajes, afectando la inversión en modernización de las redes.
Santo Domingo, RD | Lunes 02 de marzo de 2026. – La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) presentó un balance crítico sobre el impacto del fraude y el vandalismo en sus redes durante el ejercicio fiscal 2025. Según el informe oficial, la institución registró pérdidas que ascienden a RD$842,183,798.24, capital que debió ser desviado de los planes de expansión para cubrir la reposición de componentes dañados por intervenciones no autorizadas.

La Dirección de Gestión de Pérdidas de la entidad subrayó que el problema ha escalado a niveles preocupantes, obligando a las brigadas técnicas a sustituir un total de 1,546,588 materiales. Esta cifra incluye desde medidores electrónicos de alta precisión hasta cables de acometida y sellos de seguridad, cuya manipulación ilegal desestabiliza el flujo energético en perjuicio de los clientes formales.
Desde la administración de Edeeste se explicó que el daño colateral más grave del fraude es el estancamiento de la infraestructura. El presupuesto que debería destinarse a la automatización de subestaciones y al mantenimiento preventivo para elevar la calidad del voltaje se consume en la reparación constante de averías provocadas por el dolo.
“Cuando se destruyen medidores o se manipulan las redes, no se afecta a una empresa abstracta; se afecta a comunidades completas, a comercios formales y a familias que dependen de un servicio estable para su desarrollo”, puntualizó la distribuidora. Esta situación crea un círculo vicioso de deficiencias técnicas que impactan directamente en la competitividad de los negocios en provincias clave del Este.
La nota de prensa destaca la grave situación detectada en el municipio de Quisqueya, el cual se ha convertido en un punto crítico de resistencia a la medición. En tres ocasiones consecutivas, grupos vandálicos destruyeron cientos de medidores recién instalados en zonas comerciales. Este tipo de sabotaje obliga a la empresa a redirigir equipos operativos y recursos humanos desde otras provincias, dejando desatendidas fallas legítimas en otros puntos de la zona de concesión.
Consecuencias técnicas y legales
Más allá del déficit financiero, las conexiones irregulares provocan desbalances en los transformadores y sobrecargas en las líneas de distribución. Estos factores no solo reducen la vida útil de los equipos de la empresa, sino que incrementan exponencialmente el riesgo de siniestros y cortocircuitos en las viviendas.
Edeeste reiteró que el sistema eléctrico debe ser visto como un patrimonio colectivo que requiere la protección de todos los ciudadanos. En ese sentido, la empresa confirmó que arreciará las acciones legales en conjunto con las autoridades correspondientes para identificar y procesar judicialmente a los responsables de la manipulación de redes y el robo de energía.




