Con el madero encendido de Ohtani, Suzuki y Yoshida, el vigente campeón remonta y silencia a su eterno rival para mantener el invicto en el Clásico Mundial de Béisbol.
Tokio | Sábado 7 de marzo de 2026.
En una noche donde el Tokyo Dome tembló bajo el poder de cinco cuadrangulares, la selección de Japón reafirmó su estatus de favorito al derrotar 8-6 a Corea del Sur. En lo que ha sido, sin duda, el enfrentamiento más electrizante de la fase de grupos del Clásico Mundial de Béisbol 2026, el conjunto nipón supo combinar la fuerza bruta de sus estrellas de Grandes Ligas con la ejecución quirúrgica del “béisbol pequeño” para llevarse el triunfo en el Grupo C.

El duelo comenzó cuesta arriba para los locales. El abridor zurdo Yusei Kikuchi fue castigado temprano por la artillería coreana, que fabricó tres carreras en el mismo primer acto gracias a batazos oportunos de Jung Hoo Lee y Bo Gyeong Moon. Sin embargo, la respuesta del “Samurai Japan” no se hizo esperar: Seiya Suzuki, el cañonero de los Cachorros, recortó distancias con un soberbio estacazo de dos carreras en la parte baja de ese mismo episodio.
Festival de cuadrangulares
El tercer inning fue una auténtica exhibición de poder. Shohei Ohtani desató la locura en las gradas al conectar su segundo jonrón del torneo, seguido de vuelacercas consecutivos de Suzuki y Masataka Yoshida. No obstante, Corea demostró su garra cuando Hyeseong Kim emparejó las acciones 5-5 en el cuarto capítulo con un tablazo de dos carreras, silenciando momentáneamente a la fanaticada japonesa.

La paridad se rompió en el fatídico séptimo inning. La paciencia nipona y el descontrol del relevo coreano permitieron que Japón llenara las bases. Tras un boleto intencional a Ohtani, Seiya Suzuki negoció otro pasaporte para traer la de la ventaja “de caballito”. Inmediatamente después, Yoshida, de los Medias Rojas de Boston, sentenció el choque con un imparable al jardín central que remolcó dos vueltas vitales para sellar el 8-6 definitivo.
Pitcheo de hierro
A pesar del castigo inicial, el cuerpo de lanzadores japonés enderezó el camino acumulando un total de 15 ponches. La jugada del partido desde el montículo llegó en el octavo, cuando Yuki Matsumoto dominó a Hyeseong Kim con las bases llenas, extinguiendo la última esperanza de remontada coreana con un lanzamiento que rozó la zona de strike.
Japón, con marca perfecta de 2-0, se medirá este domingo a Australia en un duelo de invictos a las 6:00 a.m. (hora del Este). Por su parte, la escuadra de Corea del Sur está obligada a lamerse las heridas rápidamente para enfrentar a Chinese Taipei este mismo sábado por la noche en un partido de vida o muerte para sus aspiraciones.




