El bloqueo del Estrecho de Ormuz y los ataques a refinerías en Medio Oriente provocan una subida histórica del 17 % en el crudo, amenazando con un aumento generalizado de los combustibles.
Chicago, EE. UU. | Lunes 9 de marzo de 2026. – El precio del petróleo alcanzó este lunes niveles no vistos desde el inicio de la invasión a Ucrania, disparándose hasta los 120 dólares por barril tras la intensificación del conflicto bélico con Irán. La escalada de violencia en el Golfo Pérsico ha paralizado el transporte marítimo en rutas clave, generando un pánico financiero que ya se refleja en el desplome de las bolsas de valores y el aumento inmediato del gasoil y la gasolina a nivel mundial.

La volatilidad extrema dominó los mercados cuando el crudo Brent, referencia internacional, tocó los US$119.50 antes de estabilizarse ligeramente por encima de los US$100. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente para la región de las Américas, experimentó una subida similar, lo que anticipa una presión inflacionaria directa sobre las economías que dependen de la importación de hidrocarburos.
Infraestructura bajo fuego
La crisis se agravó tras reportarse ataques directos contra instalaciones petroleras en Irán y Bahréin, donde refinerías y depósitos de combustible resultaron incendiados. El Estrecho de Ormuz, un canal por el que transita el 20 % del crudo mundial, se encuentra virtualmente cerrado debido a la amenaza de misiles y drones, lo que ha obligado a países como Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos a recortar su producción ante la imposibilidad de exportar sus reservas.
En respuesta a la emergencia, las potencias del G7 analizan la liberación masiva de reservas estratégicas para frenar la escalada de precios. Mientras tanto, en Estados Unidos, el galón de gasolina regular ya registró un aumento de 50 centavos en menos de una semana, situándose en US$3.48, mientras que el diésel superó los US$4.66, afectando directamente los costos de transporte y logística global.
Alerta para la República Dominicana
Aunque el conflicto ocurre a miles de kilómetros, el impacto es inmediato para el mercado dominicano. Analistas locales advierten que si el barril se mantiene sobre los 100 dólares, la factura petrolera del país aumentará significativamente, presionando el presupuesto nacional destinado a los subsidios de combustibles y electricidad.

En el Cibao y el Gran Santo Domingo, sectores del transporte ya han expresado su preocupación por el impacto que esta “lluvia negra” de precios internacionales tendrá en los costos operativos internos. El Gobierno dominicano, que ha destinado más de 1,200 millones de pesos en subsidios en lo que va de 2026, enfrenta ahora el desafío de contener un choque energético que amenaza con elevar la inflación y el precio de los productos de la canasta básica en los próximos días.




