El ayatolá Mojtaba Jamenei advirtió que mantendrá el bloqueo en el Estrecho de Ormuz y las acciones contra objetivos regionales, en respuesta a los recientes ataques sufridos en territorio iraní.
Santo Domingo, RD | Jueves 12 de marzo de 2026. – En su primera declaración oficial tras suceder a su progenitor, el nuevo líder supremo de Irán, ayatolá Mojtaba Jamenei, confirmó este jueves que la República Islámica mantendrá su postura ofensiva en la región del Golfo. El mensaje, difundido a través de la televisión estatal, establece que el país continuará con las operaciones militares y utilizará el control del Estrecho de Ormuz como mecanismo de presión frente a Estados Unidos e Israel.

La proclama del líder de 56 años, leída por un presentador de noticias sin que el ayatolá apareciera ante las cámaras, incluye el compromiso de vengar las bajas sufridas durante el conflicto actual. Entre los hechos mencionados destaca el reciente ataque a una escuela que resultó en la pérdida de más de 165 vidas.
Impacto en la estabilidad global y energética
La determinación de prolongar las hostilidades ha generado alteraciones significativas en el suministro mundial de energía, elevando el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril. Las acciones contra el tráfico marítimo y la infraestructura energética en el Golfo Pérsico forman parte de una estrategia para ejercer presión económica global, en un contexto donde los bombardeos iniciados el pasado 28 de febrero ya cobraron la vida del anterior líder supremo, Alí Jamenei.
Por su parte, el Gobierno iraní manifestó que las operaciones no cesarán hasta obtener garantías de seguridad definitivas. Esta postura se mantiene a pesar de las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha señalado que las capacidades militares de Irán se encuentran severamente reducidas.
Crisis humanitaria y escalada de violencia
El conflicto ha provocado una crisis de desplazamiento masivo. Según informes de la agencia de la ONU para los refugiados, aproximadamente 3.2 millones de personas han abandonado sus hogares en Irán, huyendo principalmente de Teherán hacia zonas rurales o al norte del país. En el Líbano, la cifra de desplazados internos asciende a 759,000 personas.
En las últimas horas, la violencia se ha intensificado con el lanzamiento de unos 200 cohetes desde el Líbano hacia el norte de Israel por parte de milicias respaldadas por Irán. En respuesta, Israel ha ejecutado nuevas oleadas de ataques sobre Teherán y territorio libanés, al tiempo que emitió advertencias de evacuación para residentes en el sur del Líbano, instándolos a desplazarse al norte del río Zahrani ante la posibilidad de nuevas incursiones.




