La Guardia Revolucionaria advierte sobre una “nueva fase de la guerra” mientras Donald Trump cuestiona la presencia de EE. UU. en el estrecho de Ormuz
Teherán.– La Guardia Revolucionaria de Irán emitió una advertencia formal este jueves, asegurando que continuará atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico hasta alcanzar su “completa destrucción” si se repiten las agresiones contra instalaciones en territorio iraní. El comunicado del cuerpo militar de élite surge tras el ataque perpetrado anoche contra la refinería de Ras Laffan, ubicada en Catar, entre otros objetivos estratégicos de la región.

De acuerdo con la versión de Teherán, el bombardeo a la infraestructura catarí fue una respuesta directa a una incursión previa contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, situadas en la costa sur de Irán. La Guardia Revolucionaria sostuvo que, si bien inicialmente no tenían la intención de extender el conflicto hacia las instalaciones petroleras ni perjudicar las economías de las naciones vecinas, la agresión a Pars Sur ha marcado el inicio de una “nueva fase de la guerra” que obliga a la defensa de su propia infraestructura mediante ataques a socios de Washington.
En este contexto de alta tensión, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció a través de su red social Truth Social, donde cuestionó la necesidad de que su país mantenga la vigilancia en el estrecho de Ormuz. Trump sugirió que las naciones que dependen directamente de esta vía estratégica para el suministro de petróleo y gas deberían asumir la responsabilidad de su seguridad, especialmente aquellas que no han respondido a sus llamados de cooperación. “Nosotros no lo necesitamos”, afirmó el mandatario, sugiriendo la posibilidad de dejar el control del paso marítimo, actualmente bloqueado por Irán, a cargo de los países usuarios.
La situación ha generado reacciones internacionales inmediatas. El canciller alemán, Friedrich Merz, se refirió a las operaciones militares recientes señalando que, de haber sido consultada por la administración Trump antes de realizar ataques conjuntos con Israel contra Irán, Alemania habría aconsejado no proceder con dicha ofensiva unilateral. No obstante, Merz atribuyó a Teherán la responsabilidad moral del origen del conflicto actual que mantiene en vilo la estabilidad energética global.
Las autoridades iraníes concluyeron su mensaje advirtiendo que la próxima respuesta será “mucho más severa” si sus instalaciones vuelven a ser blanco de ataques, lo que incrementa el riesgo de una escalada militar sin precedentes en una de las zonas de mayor producción de hidrocarburos del mundo.




