El pontífice estadounidense exhorta a los líderes mundiales a retomar el diálogo y expresa su esperanza en que el conflicto en Oriente Medio finalice antes de Pascua; destaca el servicio de los laicos como motor de justicia
ROMA | Miércoles 1 de abril de 2026. – En un emotivo mensaje durante la audiencia general de este miércoles en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV instó a los fieles de todo el mundo a dedicar sus oraciones durante esta Semana Santa a los más vulnerables: los enfermos, los pobres y, de manera especial, las víctimas inocentes de los conflictos bélicos que azotan diversas regiones del planeta.

El obispo de Roma, de origen estadounidense, dedicó su catequesis a resaltar la labor fundamental de los laicos dentro de la Iglesia, asegurando que su testimonio y servicio son indispensables para que el mundo alcance propósitos de paz y caridad. “El mundo necesita imbuirse del espíritu de Cristo y alcanzar con mayor eficacia su propósito de justicia. Esto solo es posible con la contribución y el servicio de los laicos”, puntualizó ante miles de peregrinos.
Un mensaje a las potencias globales
En un intercambio con la prensa a su salida de Castel Gandolfo, el papa León XIV se refirió a la situación en Oriente Medio y manifestó su deseo de que la violencia cese de manera inmediata. El pontífice mencionó específicamente sus expectativas respecto a las gestiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reducir el odio y la confrontación en la zona.
“Espero que se esté buscando una forma de reducir la cantidad de violencia, lo que sería una contribución significativa para frenar el odio que aumenta constantemente”, señaló el sucesor de Pedro, quien además reiteró su llamado a todos los gobernantes para que regresen a la mesa de negociación y prioricen soluciones diplomáticas sobre las armas.
Primer Viacrucis en el Coliseo
La agenda del sumo pontífice para esta Semana Mayor incluye su participación en el tradicional Viacrucis del Viernes Santo en el Coliseo Romano, evento en el que portará la cruz por primera vez desde el inicio de su pontificado, reafirmando su compromiso con el mensaje de redención y consuelo para las naciones en conflicto.
Concluyó su intervención bendiciendo de manera especial a los peregrinos de lengua árabe, pidiendo que la Resurrección de Cristo traiga la paz necesaria a sus territorios y proteja a las familias de todo mal.




