SEÚL. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, inició este jueves una visita oficial de dos días a Corea del Norte, marcando un hito en la diplomacia regional al ser su primer viaje a este país desde 2019. El encuentro se produce en un contexto de estrechamiento de vínculos entre Pekín y Pionyang, y bajo la sombra de una posible reactivación de los diálogos con Estados Unidos.

La agencia estatal norcoreana KCNA confirmó que la visita, que se extenderá hasta mañana 10 de abril, responde a una invitación formal de la Cancillería de ese país. Este movimiento diplomático sigue la línea trazada en septiembre de 2025, cuando el presidente chino, Xi Jinping, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, celebraron una cumbre que consolidó la alianza estratégica entre ambas naciones.
Expectativa por una cumbre con EE. UU.
El viaje de Wang Yi ha despertado un interés particular en la comunidad internacional, ya que ocurre justo antes de la gira programada del presidente estadounidense, Donald Trump, a China. Tras los intentos fallidos de acercamiento el año pasado, han surgido expectativas sobre si el mandatario norteamericano aprovechará su estancia en Pekín para coordinar una eventual reunión con Kim Jong-un.
Se prevé que el canciller chino mantenga conversaciones de alto nivel con su homóloga, Che Son-hui, con quien ya se reunió en territorio chino el año pasado. Asimismo, no se descarta un encuentro directo con el líder Kim Jong-un para coordinar posturas de cara a los próximos movimientos diplomáticos en la región.
Coordinación estratégica
Históricamente, Pionyang ha buscado la validación y coordinación con China antes de participar en cumbres de alto perfil con Washington. La presencia de Wang Yi en suelo norcoreano sugiere que ambas potencias asiáticas están afinando detalles sobre su agenda común en materia de seguridad y desnuclearización, en un momento de alta relevancia para la geopolítica mundial.




