El oficial aseguró ante el tribunal que, tras cinco años de proceso, el Ministerio Público no ha logrado demostrar su responsabilidad penal ni identificar la procedencia ilícita de sus recursos.
El general Adán Cáceres Silvestre, señalado como el principal implicado en el caso Coral, solicitó formalmente su absolución ante las juezas del Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional. Durante su intervención final, el oficial argumentó que la acusación en su contra carece de pruebas suficientes y pertinentes para sustentar una condena.

Cáceres Silvestre sostuvo que a lo largo del juicio de fondo quedaron en evidencia debilidades sustanciales en la tesis presentada por el órgano persecutor. Según sus declaraciones, el Ministerio Público no ha podido establecer con quién habría conspirado para cometer actos ilícitos, lo que, a su juicio, desestima el cargo de asociación de malhechores.
Defensa de los recursos financieros
Respecto a la imputación de desfalco, el general indicó que no se ha trazado una ruta financiera que demuestre el desvío de fondos estatales hacia su patrimonio personal. Subrayó que los análisis periciales, incluidos los realizados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), confirman que el 98 % de los recursos en sus cuentas bancarias provienen de fuentes lícitas.
“Cinco años después no se ha dicho con quién me he puesto de acuerdo para infringir una ley. No hay testigos, documentos ni evidencias que establezcan esa supuesta conspiración”, afirmó el oficial ante las magistradas.
Etapa final del proceso
El proceso judicial, que ha captado la atención nacional durante el último lustro, entra en su fase decisiva. Tras las palabras finales del imputado, el tribunal se encamina a ponderar los argumentos presentados por la defensa y las evidencias del Ministerio Público para emitir un fallo sobre la presunta red de corrupción administrativa desmantelada en la operación Coral.




