El mandatario estadounidense asegura que no aceptará “chantajes”, mientras el alto el fuego se aproxima a su fecha de vencimiento este miércoles sin acuerdos definitivos.
La estabilidad en Oriente Medio sufrió un nuevo revés este sábado tras el endurecimiento de las posturas entre Teherán y Washington. La jornada estuvo marcada por el restablecimiento del bloqueo total en el estrecho de Ormuz por parte de Irán y las advertencias directas del presidente Donald Trump, quien condicionó la prórroga del actual cese al fuego a la obtención de avances concretos antes del próximo miércoles.

A pesar de que Irán confirmó estar analizando propuestas enviadas por Estados Unidos a través de la mediación paquistaní, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de la República Islámica fue tajante al declarar que “no hará la más mínima concesión ni retrocederá o mostrará indulgencia en las negociaciones”. Teherán insiste en que cualquier salida diplomática depende de que la Casa Blanca desista de sus “demandas excesivas”.
Trump: “No pueden chantajearnos”
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump reaccionó al cierre de la vía marítima con un discurso de firmeza, aunque admitió la existencia de canales de comunicación abiertos. “(Los líderes iraníes) querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, tal como lo han venido haciendo durante años, pero no pueden chantajearnos”, sentenció el mandatario durante un evento oficial.
Trump dejó abierta la posibilidad de retomar las operaciones militares si no se alcanza un pacto de paz en los próximos días. “Estamos manteniendo conversaciones muy positivas. Todo está resultando muy bien. Se pusieron un poco listillos, tal como han venido haciendo durante 47 años. Ya veremos, pero tendremos información al final del día”, añadió el gobernante estadounidense.
Incidentes en Ormuz y el sur del Líbano
La tensión en el estrecho de Ormuz se vio agravada por denuncias del Reino Unido, cuyas autoridades investigan un incidente en el que patrulleras iraníes habrían abierto fuego contra un buque petrolero a unos 37 kilómetros de las costas de Omán. Por su parte, el Cuartel General Central Jatam al Anbiya de Irán ratificó que no habrá apertura del paso mientras persista lo que consideran un bloqueo de EE. UU. contra sus puertos.
Simultáneamente, la situación en el Líbano se tornó crítica tras el ataque a una patrulla de desminado de las Naciones Unidas en Ghanduriyah, que resultó en la muerte de un casco azul de nacionalidad francesa. Mientras el presidente Emmanuel Macron señaló directamente a Hizbulá, el grupo negó su participación. Asimismo, el Ejército de Israel confirmó haber realizado bombardeos en el sur libanés alegando “defensa propia”, una acción que pone en entredicho las restricciones aéreas previamente anunciadas por Washington bajo los términos de la tregua.




