Fotografías del expediente confirman que el fallecimiento se debió a una herida en el muslo; siete personas enfrentan cargos por el hecho
SANTIAGO. – Las autoridades judiciales y forenses aclararon que la muerte de Deivy Carlos Abreu Quezada, de 40 años, no estuvo vinculada a una supuesta extracción de órganos, desmintiendo las versiones que circularon en redes sociales. Según las evidencias contenidas en la solicitud de medida de coerción y las actas del levantamiento del cadáver, la lesión determinante fue una herida en el muslo derecho que provocó una hemorragia fatal.

El expediente detalla que, aunque se observó un vendaje en su hombro derecho, no existen indicios médicos de intervenciones para el tráfico de órganos. Videos recolectados como prueba muestran a la víctima pidiendo auxilio desesperadamente tras ser interceptado, mientras algunos ciudadanos intentaron asistirlo colocándole un torniquete antes de la llegada de los servicios de emergencia.
Falla en el auxilio y violencia social
El incidente, que se originó por un roce de vehículos en la vía pública, ha reavivado el debate sobre la normalización de la violencia en el país. Abreu Quezada intentó refugiarse en el área de parqueos del Palacio de Justicia de Santiago, donde un sargento intervino para protegerlo de una multitud que lo perseguía. A pesar de sus gritos de ayuda, el hombre falleció a las 5:30 de la madrugada en el Hospital Presidente Estrella Ureña.
Especialistas en psicología han señalado que este caso refleja una “impotencia colectiva” y una erosión de la confianza institucional. Según expertos, la falta de respuesta inmediata ante alguien que pide auxilio envía un mensaje social de abandono que incrementa el miedo y el silencio entre los ciudadanos.
Proceso judicial
Por este hecho, el Ministerio Público ha presentado cargos contra siete hombres, quienes están acusados de asesinato con premeditación y acechanza, además de asociación de malhechores. Las autoridades subrayan que el conflicto pudo haberse evitado en varios momentos, pero la rápida escalada de una situación trivial terminó en una tragedia que hoy conmociona a la comunidad de Santiago.
La fiscalía continúa con el proceso para determinar la responsabilidad individual de cada uno de los implicados, mientras las pruebas forenses cierran definitivamente las especulaciones sobre motivos ajenos a la agresión directa sufrida por la víctima.




