LONDRES. Veinte años después del éxito que se convirtió en un pilar de la cultura pop, las actrices Meryl Streep y Anne Hathaway vuelven a la gran pantalla para la esperada secuela de “El Diablo Viste de Prada”. Durante una rueda de prensa internacional en Londres, el elenco principal aseguró que esta nueva entrega, cuyo estreno mundial está previsto para el 30 de abril y el 1 de mayo, será un “derroche de moda sin complejos”.

Meryl Streep, a sus 76 años, retoma el icónico papel de la temida editora de moda Miranda Priestly, enfrentándola a un escenario profesional crítico donde la inteligencia artificial y las redes sociales amenazan el imperio que construyó en la revista Runway. Por su parte, Anne Hathaway regresa como Andrea Sachs, ahora transformada en una laureada periodista de investigación que deberá cruzar caminos nuevamente con su antigua jefa.
Evolución y nuevos desafíos
A diferencia de la película original de 2006, Hathaway destacó que esta secuela se aleja de la “ropa de trabajo” para enfocarse en un despliegue de alta costura mucho más ambicioso. Uno de los momentos más esperados del filme, según reveló la actriz, es una pasarela recreada en Milán que cuenta con una actuación especial de Lady Gaga.

El actor Stanley Tucci, quien interpreta al estilista Nigel Kipling, señaló que la película no solo es un festín visual, sino también una crítica a la sociedad actual.
“El mundo es muy diferente a hace 20 años. El periodismo ha cambiado por la IA y el entorno político; el filme aborda estos temas y cómo los personajes los afrontan a nivel personal”, explicó Tucci.
Un regreso esperado
La trama se desarrolla entre las calles de Nueva York y diversas locaciones en Italia. Emily Blunt también regresa como la mordaz Emily Charlton, aportando el humor ácido que caracteriza a la franquicia. El director David Frankel ha incluido numerosas referencias sutiles a la primera parte como un guiño a los seguidores más fieles.
Con una promoción que ha recorrido desde México hasta Tokio, “El Diablo Viste de Prada 2” se perfila como uno de los mayores éxitos de taquilla del 2026, apelando tanto a la nostalgia de la generación anterior como a las nuevas audiencias cautivadas por el legado de Miranda Priestly.




