El documento NDC 3.0 establece una meta de reducción de emisiones del 28 % y detalla medidas de adaptación sectoriales
SANTO DOMINGO. – El equipo técnico responsable de la elaboración de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC 3.0) hizo entrega de la versión final del documento que la República Dominicana presentará ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Este informe técnico detalla los compromisos asumidos por el país para el periodo 2025-2030 en materia de mitigación y adaptación.

La actualización de la NDC fija una meta de reducción de emisiones del 28 % respecto al escenario proyectado para el año 2030, utilizando como línea base los datos nacionales de 2022. Según el documento, el 19.5 % de esta meta depende de la obtención de financiamiento internacional, mientras que el 8.5 % restante se ejecutará con recursos locales procedentes de los sectores público y privado.
Medidas de adaptación y enfoque técnico
El plan presentado incluye estrategias de adaptación que abarcan los sectores de medio ambiente, salud y gestión de emergencias. Asimismo, incorpora por primera vez lineamientos específicos dirigidos al sector de la niñez y la primera infancia ante los efectos del fenómeno climático.

El documento fue recibido por Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático (CNCCMC); Ana Pimentel, viceministra de Cambio Climático de Medio Ambiente, y Martín Francos, viceministro de Hacienda y Economía. La entrega técnica estuvo a cargo de la dirección del CNCCMC y un equipo de consultores que integró metodologías de consulta con los sectores académico, privado y comunitario.
Evolución del instrumento de planificación
Las Contribuciones Nacionalmente Determinadas son el instrumento oficial de planificación derivado del Acuerdo de París de 2015. Esta nueva versión sucede a la presentada en 2020, la cual estableció los primeros compromisos de mitigación no condicionados a fondos externos. Con la finalización de la NDC 3.0, el país dispone del marco normativo que regirá sus políticas climáticas internacionales durante el próximo lustro.




