El presidente Masud Pezeshkian manifiesta apertura diplomática supeditada al fin del bloqueo naval y las declaraciones de la administración Trump
TEHERÁN. – El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, informó este jueves que la República Islámica mantiene su disposición de continuar la vía diplomática con Estados Unidos, siempre que el gobierno estadounidense detenga lo que calificó como acciones excesivas y provocadoras. El mandatario señaló que el objetivo del proceso debe ser alcanzar una solución que garantice los derechos de su nación y la estabilidad regional.

Según un comunicado oficial de la presidencia iraní, Pezeshkian sostuvo que la continuidad del diálogo depende del cese de las presiones ejercidas por Washington. Estas declaraciones se producen tras una conversación con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en un contexto marcado por el tránsito de buques de carga a través del estrecho de Ormuz, zona actualmente bajo restricciones de navegación.
Conversaciones estancadas
El proceso de negociación entre Teherán y Washington se encuentra paralizado tras un encuentro inicial celebrado en Islamabad los días 11 y 12 de abril. Irán ha manifestado su negativa a retomar las conversaciones mientras el presidente Donald Trump mantenga el bloqueo naval sobre sus puertos y embarcaciones comerciales.
Pezeshkian calificó como inaceptables los mensajes emitidos por altos funcionarios de la administración estadounidense, argumentando que este tipo de declaraciones complican el panorama de seguridad en el Medio Oriente. La situación ha generado repercusiones en los mercados energéticos globales, debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el transporte de crudo.
Contexto regional y energético
Actualmente, Irán mantiene medidas de control sobre el tráfico marítimo en el citado estrecho, ruta por la que anteriormente circulaba el 20 % del petróleo mundial. Esta situación ha incidido en la volatilidad de los precios del combustible y ha motivado nuevos informes sobre planes militares y movimientos navales en la zona.
El gobierno iraní reiteró que la paz y la tranquilidad en la región están ligadas al respeto mutuo y al levantamiento de las sanciones que afectan su economía. Mientras tanto, la comunidad internacional observa el desarrollo de estas tensiones que representan el mayor nivel de contacto y conflicto entre ambos países en décadas.




