Cómo ocurrieron los hechos, el proceso judicial y las consecuencias sociales
SANTO DOMINGO. — En la madrugada del 5 de mayo de 1996, el niño José Rafael Llenas Aybar salió de su casa con su primo, Mario José Redondo Llenas. Al no regresar, la familia lo reportó desaparecido. Al día siguiente, el cuerpo del menor fue hallado en Arroyo Lebrón, en el kilómetro 24 de la autopista Duarte, con múltiples heridas. El hallazgo provocó conmoción pública por la violencia del hecho y despertó una investigación que culminó en procesos judiciales de alto perfil.

Investigación y juicio
- Tras las pesquisas, Mario José Redondo Llenas fue señalado como autor del crimen y su cómplice identificado como Juan Manuel Moliné Rodríguez. Ambos fueron juzgados por el asesinato del menor.
- En 2006 la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia confirmó las condenas: 30 años de prisión para Redondo Llenas y 20 años para Moliné Rodríguez. Además, el fallo incluyó el pago de indemnizaciones a los padres de la víctima.

Penas y cumplimiento
- Juan Manuel Moliné Rodríguez cumplió su condena de 20 años y salió en libertad el 5 de mayo de 2016.
- Mario José Redondo Llenas permaneció privado de libertad hasta el 5 de mayo de 2026, cuando el juez de la Ejecución de la Pena realizó el cómputo del tiempo de prisión, emitió el auto de cumplimiento y ordenó su liberación desde el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-Hombres. La dirección del centro ejecutó el traslado a su residencia según el procedimiento legal.

Aspectos periciales y proceso post-sentencia
- Durante el proceso judicial, peritos psiquiátricos evaluaron a los acusados y concluyeron que ambos presentaban rasgos compatibles con un trastorno de la personalidad antisocial, describiendo conductas frías y ausencia de remordimiento, apreciaciones que contrastaron con las declaraciones de los imputados y no fueron aceptadas por la familia de la víctima.
- A lo largo de las décadas, el caso mantuvo presencia en los tribunales y en la opinión pública, generando debates sobre violencia, justicia y reparación a las víctimas.
Impacto social
- El crimen fracturó vínculos familiares entre allegados y dejó una huella en la sociedad dominicana por la gravedad del hecho y la atención mediática sostenida.
- Organizaciones civiles y familiares han reclamado memoria, seguimiento del cumplimiento de las sanciones y mayores medidas de prevención y apoyo a víctimas de violencia.




