Ministerio de Trabajo explica que los $240 anunciados para trabajadores y $70 para pensionados se otorgarán como pagos extraordinarios y no como incremento salarial
CARACAS. — El Ejecutivo venezolano confirmó que los montos anunciados recientemente —US$240 para empleados y US$70 para pensionados— se pagarán a través de bonificaciones y mecanismos extraordinarios, y no mediante una modificación del salario formal, con el objetivo de contener presiones inflacionarias, informó el ministro del Trabajo, Carlos Alexis Castillo.

Castillo explicó en una entrevista radial que un alza formal del salario corriente impulsaría una espiral inflacionaria en un contexto en que la inflación acumulada alcanzó 71.8% en el primer trimestre del año. Por esa razón, el Gobierno optó por el denominado “ingreso mínimo integral” y otras transferencias que permitan aliviar la situación de los hogares sin afectar de forma inmediata la dinámica de precios.
El ministro reconoció las limitaciones fiscales y la fragilidad de la recuperación económica: dijo que los recursos disponibles son restringidos tras años de contracción y que las medidas adoptadas responden a la necesidad de actuar con “responsabilidad” para salvaguardar la estabilidad macroeconómica. Aseguró, además, que la decisión es temporal y que el Ejecutivo evaluará pasos posteriores en función de la evolución de la economía.
Sobre la vía elegida, Castillo indicó que las bonificaciones buscan brindar un alivio directo a trabajadores y pensionados sin incorporar esos montos a la base salarial que suele repercutir en costos para empleadores y en el comportamiento general de precios. Añadió que en el corto plazo el Gobierno preparará nuevos anuncios sobre política laboral y social, sin ofrecer fechas ni montos adicionales.
Analistas y representantes sindicales han advertido previamente que las bonificaciones no reemplazan la necesidad de aumentos salariales estructurales que mejoren el poder adquisitivo de manera sostenida. Desde el Gobierno, en cambio, se defendió la estrategia como una medida temporal compatible con la meta de moderar la inflación mientras se recupera la capacidad fiscal.
El ministro afirmó que, una vez mejoren las condiciones económicas y fiscales, se evaluarán incrementos formales del salario. Mientras tanto, las bonificaciones y el ingreso mínimo integral serán las herramientas principales para transferir recursos a trabajadores y pensionados.




