El astro británico transformó el recinto deportivo en un escenario íntimo, utilizando su famosa máquina de loops y cerrando la noche con la bandera dominicana en el pecho
La puntualidad británica marcó el inicio de una noche histórica. A las 9:00 p.m., Ed Sheeran apareció en el escenario del Estadio Quisqueya para ofrecer un espectáculo que desafió las dimensiones de un evento multitudinario. Con un enérgico “¿KLK, Santo Domingo?”, el cantautor conectó de inmediato con miles de fanáticos, iniciando un viaje musical de más de dos horas y media que combinó tecnología, talento puro y una emotividad desbordante.

El concierto, producido por SD Concerts, destacó por un diseño de producción vanguardista que incluyó un escenario circular en el centro del público, reduciendo las distancias y reforzando el concepto de cercanía que define la carrera de Sheeran.
Talento en capas: La magia del “Loop Station”
El elemento central del show fue la destreza técnica de Sheeran con su máquina de loops. Sin banda de apoyo en la mayor parte del set, el artista construyó cada canción desde cero, grabando percusiones sobre la madera de su guitarra y armonías vocales en tiempo real. Temas como “You need me, I don’t need you” y “Shivers” nacieron de forma minimalista para transformarse en himnos potentes, demostrando una disciplina artística que fue calificada por los asistentes como una verdadera clase magistral de música en directo.
Momentos destacados y calidez folk
La velada dio un giro vibrante cuando Sheeran invitó al escenario a la agrupación irlandesa de folk Beoga. El sonido del violín y el acordeón aportó matices cálidos y festivos al repertorio, rompiendo momentáneamente el formato solista.

El público, una mezcla generacional que incluía desde niños hasta adultos mayores, coreó al unísono éxitos globales como “Perfect”, “Thinking out loud” y “Photograph”. Sheeran, lejos de imponerse, permitió que las voces de los miles de dominicanos presentes tomaran el control de los estribillos más icónicos de la noche.
Un cierre con sello dominicano
El clímax de la noche llegó tras una breve pausa después de “Afterglow”. Ed Sheeran regresó al escenario portando una camiseta con la bandera y el escudo de la República Dominicana, gesto que desató la mayor ovación del concierto. Con este atuendo, interpretó sus éxitos finales: “Shape of you”, “Azizam” y, finalmente, “Bad habits”.
Entre fuegos artificiales, pirotecnia y una reverencia final, Sheeran se despidió prometiendo un próximo encuentro. El evento no solo fue un éxito de taquilla, sino una confirmación de que en Santo Domingo existe un público que valora el talento musical en su forma más orgánica y profesional.




