El dirigente político afirmó que en sus 24 años de servicio manejó recursos públicos sin favorecer a parientes y llamó a recuperar la confianza de la ciudadanía en la política.
Santiago.– El dirigente político y exalcalde de Santiago, Abel Martínez, afirmó este jueves que durante sus 24 años de servicio público nunca designó a familiares en cargos estatales, al asegurar que su trayectoria ha estado marcada por la transparencia y la coherencia en el manejo de los recursos públicos.

Las declaraciones fueron ofrecidas durante un encuentro con comunitarios del sector Las Dianas, en Santiago, como parte de una jornada de diálogo en la que escuchó inquietudes de los residentes y abordó temas relacionados con la gestión pública, la participación ciudadana y el orden institucional.
“En mis 24 años de servicio público manejé miles de millones de pesos y nunca, en ninguna de las posiciones que he ocupado, he nombrado a un familiar, porque no es solo ser serio de palabra, sino serlo también con las acciones. En eso siempre hemos sido firmes, transparentes y coherentes”, expresó Martínez.
El exalcalde sostuvo que muchos ciudadanos han perdido la confianza en la clase política porque, según afirmó, algunos funcionarios priorizan los intereses de su entorno en lugar de responder a las necesidades de la población.
Llama a participar en las elecciones
Durante la conversación con los comunitarios, Martínez exhortó a la ciudadanía a ejercer el derecho al voto y advirtió que la abstención termina favoreciendo decisiones que afectan al conjunto de la población.

El dirigente consideró que uno de los principales desafíos del país es motivar a quienes han dejado de creer en la política para que vuelvan a involucrarse en los procesos democráticos.
Asimismo, cuestionó las prácticas de compra de votos y llamó a los ciudadanos a no dejar que otros decidan el futuro del país a cambio de beneficios económicos momentáneos.
“El país necesita orden”
En otro momento del encuentro, Martínez defendió la necesidad de fortalecer el cumplimiento de las leyes y garantizar el orden en los espacios públicos.
Según manifestó, las dificultades económicas no deben justificar el incumplimiento de las normas, aunque consideró que el Estado debe crear oportunidades para que las personas puedan desarrollar actividades productivas sin afectar los derechos de los demás.
“Debe prevalecer el orden por encima de todo y, al mismo tiempo, encaminarlos para que puedan salir adelante de manera ordenada, sin que su trabajo perjudique a los demás”, afirmó.




