Santo Domingo, Rep. Dominicana. 5 de febrero del 2026. – La actualización del Código Laboral dominicano se encuentra en un momento crítico de definiciones. Mientras el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, asegura que la pieza legislativa está lista para ser aprobada en la presente legislatura, el sector sindical ha lanzado una advertencia contundente: no aceptarán una reforma que mutile acuerdos previamente establecidos en el diálogo tripartito.
De los Santos manifestó que el Senado cumplió con su responsabilidad al remitir el proyecto a la Cámara de Diputados, donde solo restaría el consenso sobre 12 artículos que, en teoría, no suponen una gran controversia. No obstante, este optimismo legislativo contrasta con la realidad que describe el diputado y dirigente gremial Jacobo Ramos, quien denunció maniobras para dilatar el proceso.
Denuncian presión empresarial Ramos atribuyó la demora en el hemiciclo bajo a la intervención del sector empleador, el cual ha presentado más de una quincena de propuestas que, según el legislador, buscan reabrir debates ya cerrados, especialmente en lo relativo a la cesantía laboral. El dirigente fue enfático al señalar que este derecho fue excluido de las negociaciones de manera deliberada y que intentar modificarlo ahora constituye una violación a la fe del diálogo realizado durante más de una década.
Un ultimátum claro Ante la posibilidad de que se introduzcan cambios que perjudiquen a la clase trabajadora, el sector sindical ha sido tajante: prefieren que el marco legal vigente permanezca intacto. Ramos recordó que el desarrollo económico del país se ha mantenido bajo el código actual, por lo que no permitirán que la modernización de la ley se convierta en un retroceso de conquistas sociales. La pelota está ahora en la cancha de los diputados, quienes decidirán si respetan lo pactado o si el proyecto cae en el estancamiento.




