El agresor alegó que se trató de un “accidente”, pero las cámaras de seguridad revelaron que el ataque fue directo y deliberado.
Un tribunal en Australia dictó una sentencia de 19 meses de cárcel contra Shane William Ryan, de 33 años, tras protagonizar un violento incidente en el gimnasio Next Level Gym, ubicado en las cercanías de la ciudad de Darwin. El suceso, que dejó a la víctima con graves lesiones físicas y secuelas psicológicas, ocurrió mientras el afectado se encontraba realizando ejercicios con mancuernas en un banco de pesas.
De acuerdo con las grabaciones de las cámaras de seguridad presentadas durante el juicio, Ryan se aproximó a la víctima portando un disco de 20 kilogramos y, sin mediar palabra, lo dejó caer directamente sobre la cabeza y el pecho del hombre. El impacto provocó que el agredido cayera al suelo con una hemorragia inmediata, sufriendo una fractura de cráneo, cortes profundos, inflamación facial severa y constantes dolores de cabeza que requirieron tratamiento médico especializado de alto nivel.
Evidencia contradice la versión del agresor
Durante el proceso judicial, el procesado intentó justificar sus acciones afirmando que se trató de un evento fortuito; sin embargo, el análisis de los videos de vigilancia desmintió su versión. Las imágenes muestran con claridad cómo Ryan levantó el peso y se dirigió de manera intencional hacia el usuario del gimnasio, quien se encontraba en una posición vulnerable y sin posibilidad de defenderse.
La justicia calificó el acto como “extremadamente peligroso” debido a la alevosía con la que se ejecutó el ataque. Tras el impacto, el agresor fingió haberse lesionado un tobillo y se alejó momentáneamente de la escena antes de regresar para solicitar una ambulancia. Además del tiempo en prisión, la sentencia contempla el impacto emocional y los daños permanentes causados a la víctima, en un caso que ha generado conmoción en la comunidad deportiva internacional.




