Santo Domingo, Rep. Dominicana. 11 de febrero del 2026. — El sector turístico de Cuba enfrenta una de sus crisis más agudas tras la interrupción temporal de todas las operaciones aéreas procedentes de Canadá. La medida, motivada por la carencia de combustible para aeronaves en la isla, afecta al mercado emisor más importante para el país caribeño, el cual representa más del 40 % del flujo total de visitantes internacionales.
Paralización de operaciones aéreas Debido al severo déficit de hidrocarburos, las cuatro principales aerolíneas canadienses —Air Canada, Westjet (incluyendo a Sunwing) y Transat— formalizaron la suspensión de sus rutas hacia los aeropuertos cubanos. Esta decisión ha resultado en la cancelación de más de cien vuelos semanales en plena temporada alta, periodo comprendido entre diciembre y febrero, donde históricamente se registra el mayor flujo de viajeros norteamericanos.
Las compañías han iniciado planes de contingencia para repatriar a una cifra estimada de 25,000 turistas canadienses que se encuentran actualmente en territorio cubano, despachando aviones sin pasajeros para garantizar su retorno seguro.
Advertencias de viaje y contexto regional
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá ha elevado sus niveles de alerta, instando a sus ciudadanos a mantener una “precaución extrema” debido al deterioro de los servicios básicos, que incluye interrupciones eléctricas y escasez de suministros esenciales, incluso en las zonas hoteleras. Países como Estados Unidos, España, Argentina y el Reino Unido han actualizado recientemente sus recomendaciones de viaje en un sentido similar.
A diferencia de la postura canadiense, aerolíneas de México, España y Panamá han optado por mantener sus rutas mediante ajustes logísticos, tales como escalas técnicas en terceros países para el reabastecimiento de combustible.
Impacto económico profundo
La ausencia del mercado canadiense representa un desafío existencial para la economía de la isla. Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), de los 1.8 millones de turistas que visitaron el país el año pasado, 754,010 procedían de Canadá. Expertos advierten que la pérdida prolongada de este mercado podría derivar en una caída del 50 % en los ingresos turísticos, lo que se traduciría en una contracción del 3 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y una reducción del 8 % en los ingresos por exportaciones.




