El mandatario estadounidense afirma que la nación caribeña es un “Estado fallido” y reitera que su administración evalúa diversos mecanismos para tomar el control o “liberar” el territorio.
WASHINGTON, D.C. | Martes 17 de marzo de 2026 – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, manifestó este lunes que representaría un “gran honor” para su gestión intervenir en Cuba, en medio de una escalada de tensiones diplomáticas y un endurecimiento del bloqueo energético contra la isla. Durante una comparecencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario republicano sugirió que Washington podría tomar el control del país caribeño bajo distintos esquemas, ya sea de forma “amistosa” o mediante acciones hostiles.
“Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Ya sea liberarla o tomarla; podría hacer lo que quisiera con ella”, declaró Trump, quien describió la situación actual de la isla como la de una “nación fracasada” que carece de recursos financieros y energéticos para sostenerse. El presidente destacó además el potencial de las tierras y paisajes cubanos, mencionando que mantiene contacto con ciudadanos de origen cubano que han prosperado económicamente en territorio estadounidense.

Crisis energética y presiones diplomáticas
Estas declaraciones se producen en un contexto crítico para La Habana, que inició la semana con un nuevo apagón nacional, el sexto registrado en los últimos 18 meses. La profunda crisis energética que atraviesa Cuba se ha visto agravada desde enero pasado por el bloqueo al suministro de crudo impuesto por Washington, una medida que ha paralizado gran parte de la economía insular y ha incrementado el malestar social entre la población.
Trump ha insistido en las últimas semanas en que el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel “caerá muy pronto” debido al estado de ruinas en que se encuentra la infraestructura del país. A pesar de la retórica confrontativa, el mandatario estadounidense confirmó que existen canales de comunicación abiertos con las autoridades de la isla.
Diálogo en medio de la incertidumbre
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó recientemente que ambas naciones sostienen conversaciones con el objetivo de buscar soluciones a sus diferencias mediante la vía del diálogo. Este acercamiento ocurre mientras el bloqueo petrolero de los últimos tres meses dispara los indicadores de inestabilidad interna en Cuba.
La administración Trump mantiene su postura de que la intervención es una opción viable para resolver lo que consideran un foco de inestabilidad regional, fundamentando su estrategia en la presión económica máxima para forzar un cambio de régimen en la nación antillana.




