El cardiólogo pediatra exhortó a realizar el tamiz neonatal cardíaco para identificar de forma temprana enfermedades cardiovasculares que pueden poner en riesgo la vida de los bebés.
Santo Domingo.– El médico pediatra y cardiólogo pediatra Waldo Ariel Suero recomendó que todos los recién nacidos sean sometidos a una evaluación cardíaca durante sus primeras horas de vida, con el objetivo de detectar oportunamente posibles cardiopatías congénitas y facilitar un tratamiento temprano.

El especialista explicó que, aunque ha aumentado el conocimiento sobre la importancia del tamizaje cardíaco neonatal, aún persiste un desconocimiento significativo entre parte de la población y algunos profesionales de la salud acerca de los beneficios de esta evaluación para prevenir complicaciones graves.
“En nuestra consulta como cardiólogo pediatra vemos todos los días casos que pudieron haberse detectado mucho antes con una evaluación cardiovascular al momento del nacimiento”, expresó Suero.
El también expresidente del Colegio Médico Dominicano (CMD) recordó que las cardiopatías congénitas constituyen una de las malformaciones más frecuentes al nacer y señaló que entre 0.8 y 1 de cada 100 recién nacidos vivos presenta algún tipo de esta condición.
Suero destacó que el Tamiz Neonatal Cardíaco (TNC) es una prueba sencilla, rápida y no invasiva que debería realizarse de manera rutinaria a todos los bebés. Explicó que consiste en medir la saturación de oxígeno en la mano derecha y en uno de los pies del recién nacido mediante un oxímetro, preferiblemente después de las primeras 24 horas de vida y antes del alta hospitalaria.
Indicó que cuando el resultado del tamiz es positivo o genera sospechas, el recién nacido debe ser referido de inmediato a un servicio de cardiología pediátrica para realizar estudios complementarios como electrocardiogramas, ecocardiogramas, radiografías y otras evaluaciones especializadas.
El especialista también llamó a los padres a estar atentos a posibles signos de alerta, entre ellos coloración azulada o morada de la piel, dificultad para respirar, cansancio durante la alimentación, sudoración excesiva, taquicardia y bajo aumento de peso.
Finalmente, exhortó a las familias a solicitar una evaluación cardiovascular para sus hijos desde el nacimiento, incluso cuando el bebé no presente síntomas, al considerar que un diagnóstico oportuno puede prevenir complicaciones y salvar vidas.




