La estrategia denominada “Paria Económico” contempla sanciones sobre activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo, además de aumentar la presión contra las redes vinculadas al comercio de petróleo iraní.
Washington.– El Gobierno de Estados Unidos anunció el inicio de la operación “Paria Económico”, una estrategia destinada a restringir las principales fuentes de ingresos de Irán y aumentar la presión económica sobre la República Islámica, en medio del conflicto que se aproxima a los seis meses.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, informó que las autoridades han identificado redes, intermediarios y mecanismos que, según Washington, han sido utilizados por Irán para comercializar petróleo y evadir las sanciones internacionales.
Bessent advirtió que personas, empresas o entidades que continúen realizando determinadas operaciones comerciales con el Gobierno iraní podrían quedar expuestas a sanciones secundarias de Estados Unidos.
La nueva estrategia amplía así el alcance de las medidas económicas aplicadas contra Teherán y busca dificultar tanto sus operaciones comerciales internacionales como el acceso a mecanismos alternativos para generar ingresos.
Sanciones apuntarán a cinco sectores
El Departamento del Tesoro concentrará parte de las nuevas medidas en cinco áreas que considera fundamentales para las operaciones económicas internacionales de Irán: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
De acuerdo con Bessent, las denominadas sanciones sectoriales incrementarán el riesgo para quienes continúen manteniendo negocios vinculados al Gobierno iraní.
El funcionario aseguró que la administración estadounidense busca acelerar su capacidad de actuar contra las personas y entidades que sean identificadas participando en operaciones destinadas a evadir las restricciones económicas.
La estrategia también contempla reforzar las acciones contra las redes utilizadas para el comercio y contrabando de petróleo, una de las principales fuentes de ingresos de Irán.
Washington busca apoyo internacional
Funcionarios del Departamento del Tesoro, el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas estadounidenses mantienen contactos con representantes de otros países para comunicarles las nuevas medidas y solicitar acciones concretas frente a las operaciones económicas iraníes.
Bessent no especificó cuáles naciones participan en estas conversaciones ni informó cuándo comenzarán a aplicarse las nuevas sanciones.
La operación representa una nueva fase de la presión económica estadounidense contra Teherán, en momentos en que continúan las tensiones entre ambos países y Washington busca limitar las fuentes de financiamiento de la República Islámica mediante restricciones que también podrían alcanzar a terceros que mantengan negocios con Irán.




