Las inspecciones se realizaron como parte de la operación “Highway Shield” y detectaron conductores no calificados, vehículos fuera de servicio y otras irregularidades. Las autoridades no revelaron las nacionalidades de los choferes afectados.
Estados Unidos.– Más de 800 conductores extranjeros fueron retirados de circulación en Estados Unidos durante una nueva fase de operativos federales dirigidos a reforzar la seguridad en el transporte de carga y verificar el cumplimiento de los requisitos para operar vehículos pesados.
Las inspecciones se desarrollaron entre el 28 y el 30 de julio como parte de la segunda fase de la operación “Highway Shield”, coordinada por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) junto a otras agencias federales y autoridades estatales.

Aunque cientos de dominicanos trabajan como conductores de vehículos pesados en territorio estadounidense, las autoridades no especificaron las nacionalidades de las personas afectadas por el operativo, por lo que no se ha informado si ciudadanos dominicanos figuran entre los retirados de circulación.
Más de 700 conductores y vehículos fuera de servicio
De acuerdo con los resultados divulgados, 766 conductores y vehículos fueron puestos fuera de servicio tras las inspecciones, mientras que 86 personas fueron arrestadas por conductas consideradas peligrosas.
Entre estas últimas se encontraban 21 conductores que poseían licencias comerciales para no domiciliados (CDL), expedidas en California y Nueva York.
Las autoridades también informaron que 30 conductores no lograron aprobar la evaluación sobre dominio del idioma inglés, uno de los aspectos verificados durante las inspecciones.
Asimismo, el operativo permitió la detención de 51 personas que se encontraban de manera irregular en territorio estadounidense.
Varias agencias participaron en los operativos
Las acciones fueron desarrolladas por el DHS conjuntamente con agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) y patrullas estatales de carreteras.
La operación forma parte de una estrategia más amplia de las autoridades estadounidenses para identificar prácticas consideradas riesgosas dentro de la industria del transporte de carga y verificar que quienes conducen vehículos comerciales cumplan con las condiciones legales y de seguridad correspondientes.
Entre los aspectos bajo vigilancia se encuentra la obtención y utilización irregular de licencias comerciales para operar camiones articulados, especialmente en casos relacionados con personas que no cumplen con los requisitos establecidos.




