El Ministerio de Asuntos Exteriores español calificó de inaceptable la ofensiva que ya deja cientos de fallecidos y miles de desplazados, al tiempo que denunció agresiones contra los “cascos azules” en la región.
Madrid | Sábado 7 de marzo de 2026
El Gobierno de España manifestó este sábado su más enérgica condena ante las recientes operaciones militares “masivas” ejecutadas por Israel en territorio libanés. A través de un comunicado oficial emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo español exigió el cese inmediato de las hostilidades y el cumplimiento estricto del derecho internacional, subrayando que la estabilidad del Líbano es un factor “vital” para el equilibrio de todo Oriente Medio.

La administración española hizo énfasis en la necesidad de que todas las partes involucradas respeten íntegramente la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, así como los términos del acuerdo de alto el fuego pactado en noviembre de 2024. Esta reacción surge tras el alarmante incremento en la cifra de víctimas civiles y el deterioro de la situación humanitaria en la zona.
Crisis humanitaria y ataques a la FINUL
El reporte del Gobierno libanés, citado por las autoridades españolas, indica que hasta este viernes la ofensiva aérea ha provocado la muerte de al menos 217 personas y ha dejado unos 800 heridos. Además, el conflicto ha forzado el desplazamiento de aproximadamente 300,000 ciudadanos, generando una crisis de refugiados interna de grandes proporciones.
España también denunció con firmeza los ataques israelíes contra las posiciones de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL). En particular, se condenó el incidente registrado anoche que resultó en heridas para tres efectivos ghaneses de los “cascos azules”. El Ministerio de Exteriores instó a Israel a garantizar la seguridad de las fuerzas de paz, incluyendo al contingente español desplegado en la región conforme al mandato internacional.
Apoyo a la soberanía libanesa
En su declaración, España reafirmó su respaldo a la integridad territorial del Líbano y a las acciones emprendidas por el gobierno del presidente Joseph Aoun. Madrid abogó por el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas Libanesas para asegurar el control estatal de las armas y su despliegue efectivo en el sur del país, como vía para restaurar la paz.
Finalmente, el Gobierno envió sus condolencias y solidaridad a las familias de las víctimas, reiterando que la protección de la población civil debe ser la prioridad absoluta en medio de la escalada de violencia que afecta a la nación árabe.




