Nueva Orleans. 9 de febrero del 2026. – En una exhibición de dominio absoluto sobre el terreno de juego, Kenneth Walker III guio a los Seattle Seahawks a la conquista del campeonato tras superar 29-13 a los New England Patriots. Con apenas 25 años, el corredor hizo historia al recibir el trofeo al Jugador Más Valioso (MVP), una distinción que ningún jugador de su posición obtenía desde la hazaña de Terrell Davis en la década de los 90.
Walker III cerró una noche brillante con 135 yardas por tierra y 26 por aire, logrando su tercer encuentro consecutivo de postemporada con más de 100 yardas totales. Su rendimiento lo ratifica como el eje central del ataque de Seattle, especialmente tras asumir la responsabilidad ofensiva ante la baja por lesión de Zach Charbonnet.

El paso del corredor por los playoffs fue determinante, sumando 413 yardas combinadas en los tres triunfos que otorgaron el título a los Seahawks. Al elevar su promedio a casi 25 toques de balón por partido en esta fase, Walker demostró su capacidad para cargar con el peso del equipo en los momentos de mayor presión.
Este logro llega justo cuando el jugador transita el último año de su contrato inicial, proyectándose hacia la agencia libre en 2026. Su estatus como MVP del Super Bowl garantiza que su valor en el mercado se incremente exponencialmente, situándolo como una de las piezas más codiciadas de la liga para la próxima firma de contratos.

Más allá de lo deportivo, la noche tuvo un significado íntimo, pues fue la primera vez que su padre asistió a un estadio de la NFL para verlo jugar. Tras la premiación, Walker III compartió sus impresiones:
“Si me lo hubiera dicho de niño ahora mismo, no habría imaginado que sería yo quien ganaría el MVP”, afirmó el corredor. “Es un momento surrealista y no ocurre sin los chicos en el vestuario”.
Sobre la resiliencia del grupo, añadió: “Significa mucho para mí y sé que significa mucho para mis compañeros. Superamos muchas adversidades durante la temporada. Haber llegado hasta aquí es una bendición, con todo el ruido, la verdad. Como equipo, sabemos que lo único que importa es lo que se dice en la organización. Así que ignoramos todo el ruido externo. Nos mantuvimos unidos toda la temporada y ganamos un Super Bowl gracias a eso”.




