SANTO DOMINGO. La intensidad de las precipitaciones registradas en las últimas horas ha provocado una situación de desastre en el municipio de Santo Domingo Oeste, donde los acumulados de agua alcanzaron los 400 milímetros en apenas cuatro horas. Este fenómeno extremo, que superó ampliamente la capacidad de drenaje pluvial, resultó en inundaciones urbanas masivas, graves daños materiales y la lamentable pérdida de una niña en dicha demarcación.
El presidente Luis Abinader, durante una comparecencia en la sede del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), calificó como “sorprendente” la naturaleza del evento. El mandatario explicó que, mientras en Santo Domingo Este las lluvias fueron moderadas (entre 30 y 40 milímetros), en Santo Domingo Oeste el fenómeno se mantuvo estacionario, descargando un volumen de agua sin precedentes.

Declaraciones del Ejecutivo
Sobre la magnitud del evento, el mandatario puntualizó: “Cuando hay una cantidad de entre 300 a 400 milímetros de lluvia, no hay sistema de drenaje que resista en ninguna parte del mundo”. Abinader comparó estas cifras con las inundaciones de noviembre de 2022 y 2023, señalando que los niveles actuales igualan o superan esos registros históricos.
Para mitigar el impacto, el Gobierno ha desplegado un operativo de emergencia a través de la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), entidad que ya se encuentra en las zonas vulnerables distribuyendo raciones de alimentos y brindando apoyo directo a las cientos de familias que perdieron sus pertenencias.

Fenómeno fuera de pronóstico
Por su parte, el director del COE, Juan Manuel Méndez, aclaró que las precipitaciones desbordaron los modelos meteorológicos iniciales, que preveían acumulados mucho menores. Detalló que el desastre fue provocado por “ecos precipitables” o nubes de desarrollo vertical, cuya intensidad es extremadamente difícil de predecir con precisión local.
Además de Santo Domingo Oeste, se reportaron afectaciones de consideración en el Distrito Nacional y Santo Domingo Norte. Las autoridades de socorro mantienen una vigilancia permanente y continúan las labores de asistencia en los barrios impactados, donde el desbordamiento de cañadas arrastró vehículos y anegó viviendas por completo.




