Tras la creación de la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa, el funcionario destaca la necesidad de conectar la formación con la innovación y el empleo
El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, afirmó que el proceso de transformación que inicia el sistema educativo dominicano es el motor fundamental para alcanzar la “Meta RD 2036”. Según el funcionario, la reforma impulsada por el Gobierno busca superar la fragmentación histórica y construir un modelo moderno que conecte el talento de los jóvenes con las oportunidades reales del siglo XXI.

Las declaraciones de De Camps surgen tras la emisión del Decreto 309-26 por parte del presidente Luis Abinader, el cual crea la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa. El ministro valoró esta disposición como un paso estratégico para garantizar que la formación académica avance en coherencia con la realidad productiva del país y las competencias globales.
Educación, empleo e innovación
El titular de Educación, basándose en su experiencia previa al frente del Ministerio de Trabajo, señaló que los países que logran el éxito son aquellos que articulan eficazmente la formación con el mercado laboral. En ese sentido, destacó que la reforma fortalecerá el Marco Nacional de Cualificaciones, permitiendo reducir la brecha entre lo que se enseña en las aulas y lo que el sistema productivo demanda.
“La meta es clara: construir un modelo que prepare mejor a nuestros jóvenes para la vida y el empleo. La educación es el principal instrumento de movilidad social y esta transformación busca fortalecer la calidad para sostener a la Generación 2036”, expresó el ministro a través de sus redes sociales.
Consulta nacional y visión de país
De Camps adelantó que este proceso no será una imposición técnica, sino una apuesta de nación que se desarrollará mediante una consulta nacional amplia y participativa. En este diálogo intervendrán docentes, familias, universidades, sectores productivos y organizaciones de la sociedad civil, asegurando una visión territorial y diversa.
Con esta reforma, el Ministerio de Educación se coloca en el centro de la estrategia de competitividad nacional, buscando consolidar un sistema capaz de formar ciudadanos innovadores que lideren el desarrollo de la República Dominicana en las próximas décadas.




