Santo Domingo.– La violencia de género volvió a encender las alarmas en República Dominicana durante mayo de 2026, un mes en el que al menos ocho mujeres perdieron la vida en hechos atribuidos presuntamente a sus parejas o exparejas sentimentales.
Los casos, ocurridos en distintas provincias del país, han generado preocupación entre organizaciones sociales y sectores vinculados a la defensa de los derechos de las mujeres, que insisten en la necesidad de fortalecer las medidas de prevención, protección y seguimiento a las denuncias por violencia de género.
La primera víctima reportada fue Diana Elena Evangelista, de 18 años, encontrada sin vida el 3 de mayo en el sector Villa Duarte, en Santo Domingo Este. Por el caso fue detenido un hombre identificado por las autoridades como principal sospechoso.
Tres días después, el 6 de mayo, se registraron dos feminicidios. En Santo Domingo Oeste murió Yessika Álvarez Jiménez, de 26 años, tras recibir varios disparos presuntamente realizados por su pareja, un miembro activo de la Policía Nacional. Ese mismo día, en Los Frailes, Santo Domingo Este, falleció Nikaury Alicia Heredia Taveras, de 27 años, luego de permanecer hospitalizada por heridas de bala que, según las investigaciones, le habría ocasionado su pareja.
La violencia continuó el 7 de mayo en la provincia El Seibo, donde una mujer identificada como Providencia Marte perdió la vida tras ser atacada e incendiada presuntamente por su pareja, quien posteriormente fue arrestado.
Otro de los casos ocurrió el 11 de mayo en la provincia Hermanas Mirabal, donde se produjo un homicidio-suicidio. La víctima, Alfania Manuela Hernández, de 29 años, fue ultimada por su pareja, quien luego se quitó la vida.
Dos días más tarde, Esmeralda Moronta de los Santos, de 33 años, fue asesinada a tiros en el sector Alma Rosa I, en Santo Domingo Este. De acuerdo con las investigaciones, el agresor era su expareja sentimental, quien posteriormente se suicidó. Informaciones preliminares indican que la víctima había denunciado previamente situaciones de hostigamiento.
El 17 de mayo, Indhira Carolina Beltré, de 33 años, murió tras ser atacada con un arma blanca en el sector La Toronja, también en Santo Domingo Este. Las autoridades señalaron a su expareja como presunto responsable del hecho.
El último caso de alto impacto registrado durante el mes ocurrió el 30 de mayo en Verón-Punta Cana, provincia La Altagracia. Yuri Ernestina Zapata Pichardo, de 40 años, falleció luego de ser atacada con un machete. Las autoridades identificaron como principal sospechoso a su expareja, quien abandonó el lugar y era buscado por los organismos de investigación.
Estos hechos han vuelto a colocar en el centro del debate la efectividad de los mecanismos de protección para mujeres en situación de riesgo y la necesidad de reforzar las acciones preventivas frente a la violencia machista.
Aunque las cifras pueden variar según la fuente que las registre, los feminicidios continúan siendo una de las manifestaciones más graves de violencia de género en el país, cobrando la vida de decenas de mujeres cada año y dejando profundas secuelas en sus familias y comunidades.




