La obra dirigida por Tomás Pichardo Espaillat se convierte en la primera producción animada del país en recibir este prestigioso galardón del cine iberoamericano
La cinematografía dominicana ha alcanzado un hito sin precedentes. La película animada “Olivia y Las Nubes” hizo historia al alzarse con un Premio Platino, convirtiéndose en la primera producción de la República Dominicana en obtener este importante reconocimiento, considerado uno de los más altos honores del audiovisual en Iberoamérica.

Dirigida por Tomás Pichardo Espaillat y producida por Amelia del Mar Hernández y Fernando Santos, la obra no solo establece un precedente para el género de animación en el país, sino que consolida la proyección internacional del talento creativo dominicano en una plataforma que integra a más de 20 países.
Fruto de políticas públicas y apoyo institucional
“Olivia y Las Nubes” es un testimonio del impacto de la Ley de Cine (108-10) y de los incentivos fiscales que han permitido el crecimiento de la industria local. El proyecto fue beneficiario del Fondo para la Promoción Cinematográfica (Fonprocine), administrado por la Dirección General de Cine (DGCINE).
Este triunfo refleja el éxito de la estrategia nacional para fortalecer la propiedad intelectual dominicana. La DGCINE ha brindado un acompañamiento constante en mercados internacionales, esfuerzo al que se sumó la aerolínea Arajet, facilitando la movilidad del equipo hacia festivales y espacios estratégicos de promoción global.
La animación como sector estratégico
El galardón llega en un momento clave para el sector. Instituciones como el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) han identificado a la animación como un área de exportación de servicios e innovación. Cabe destacar que, desde 2022, se han impulsado diagnósticos financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para potenciar este nicho creativo.

La DGCINE extendió una felicitación oficial al equipo de producción, destacando que este Premio Platino abre nuevas puertas para que los estudios de animación dominicanos compitan en los mercados más exigentes del mundo.




