António Guterres insta a las partes a respetar el cese de hostilidades, mientras Estados Unidos condiciona la paz definitiva a un acuerdo con Irán y amenaza con retomar acciones militares.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, acogió favorablemente el anuncio de un alto el fuego de diez días entre Israel y el Líbano, efectivo desde la tarde de ayer. A través de su portavoz, Farhan Haq, el organismo internacional exhortó a la milicia chií Hizbulá a respetar esta tregua y reiteró que no existe una solución militar para un conflicto que ha dejado más de 2,100 muertos en territorio libanés durante las últimas seis semanas.

El acuerdo fue gestionado directamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras mantener conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun. Trump adelantó su intención de invitar a ambos líderes a la Casa Blanca para iniciar diálogos formales, en lo que representarían las primeras conversaciones significativas entre ambas naciones desde 1983.
Advertencias y bloqueo en el Golfo
Pese al optimismo diplomático, la tensión en la región permanece en niveles críticos. El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, advirtió desde el Pentágono que las fuerzas estadounidenses mantienen un “bloqueo férreo” en el estrecho de Ormuz y están preparadas para reanudar operaciones de combate si Irán no accede a un acuerdo de paz definitivo antes de que expire el cese el fuego temporal el próximo miércoles.
Por su parte, el presidente Trump sugirió la posibilidad de viajar a Islamabad, Pakistán, país que funge como mediador en las conversaciones bilaterales, en caso de que se logre concretar la firma de un tratado de paz con Teherán.
Impacto humanitario y resolución 1701
La ONU subrayó la urgencia de aplicar plenamente la resolución 1701 del Consejo de Seguridad para lograr una solución a largo plazo. Según los balances más recientes, la escalada bélica iniciada el pasado 2 de marzo ha provocado una crisis humanitaria severa, registrando 2,196 fallecidos en el Líbano, incluyendo a 172 niños, y más de 7,000 heridos.
En el ámbito regional, naciones como Catar y Omán han intensificado sus llamados para encontrar una “solución definitiva” a la inestabilidad en el Golfo Pérsico, destacando que cualquier avance en la frontera entre Israel y el Líbano es vital para reducir la fricción entre las potencias globales.




