La embarcación militar tiene previsto arribar a San Diego con unos 5,000 efectivos, después de participar en operaciones contra Irán. Su retorno coincide con nuevas advertencias iraníes sobre el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Los Ángeles, Estados Unidos. – 8 de octubre de 2026. El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln tiene previsto regresar este jueves a San Diego, California, después de permanecer más de 300 días desplegado en el extranjero, gran parte de ellos en Medio Oriente, donde participó en operaciones militares relacionadas con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

La embarcación, perteneciente a la clase Nimitz, llegará con aproximadamente 5,000 marineros e integrantes del personal militar, tras completar uno de los despliegues más prolongados de la Marina estadounidense en las últimas décadas.
Según informaciones confirmadas por un funcionario naval al medio especializado Military.com, el portaaviones arribará alrededor del mediodía a la Estación Aérea Naval de North Island, ubicada en Coronado, condado de San Diego.
Durante su misión, el buque permaneció 286 días consecutivos en alta mar sin realizar escalas portuarias, lo que representa el segundo período más extenso de este tipo desde la Guerra de Vietnam.
Participación en operaciones militares contra Irán
El USS Abraham Lincoln partió de San Diego en noviembre de 2025 y fue desplegado a finales de enero de 2026 en aguas del golfo Pérsico, en medio del incremento de las tensiones entre Washington y Teherán.
Durante la guerra iniciada el 28 de febrero, el portaaviones participó en misiones de patrullaje, vigilancia, bloqueo y operaciones aéreas, según informaciones del Departamento de Defensa estadounidense.
La administración del presidente Donald Trump ha destacado la participación de la embarcación en la denominada Operación Epic Fury, desarrollada en el marco de las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El Gobierno estadounidense considera que el despliegue del portaaviones fue importante para sostener sus operaciones militares en la región.
Como parte de las actividades previstas para recibir a la tripulación, se espera que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, viaje a San Diego y visite a los efectivos a bordo de la embarcación.
Prolongada misión genera preocupaciones por la tripulación
La extensión del despliegue provocó cuestionamientos sobre las condiciones de trabajo, el desgaste físico y el bienestar emocional del personal militar.
Ante estas preocupaciones, el secretario de la Marina estadounidense, Hung Cao, reconoció que durante la misión se registró un número reducido de casos relacionados con problemas de salud mental.
No obstante, aseguró que no se produjeron fallecimientos entre los integrantes de la tripulación durante el despliegue.
La Casa Blanca, por su parte, restó importancia a las preocupaciones relacionadas con la duración de la misión.
Declaraciones de Trump generan controversia en San Diego
El regreso del portaaviones también ocurre en medio de críticas por recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre las posibles consecuencias del conflicto con Irán para ciudades estadounidenses.
Según el reporte, Trump afirmó que Irán podría destruir Los Ángeles y San Diego como un eventual costo del enfrentamiento, declaraciones que provocaron rechazo entre autoridades y representantes políticos de California.
El alcalde de San Diego, Todd Gloria, exigió una disculpa al mandatario, mientras otros dirigentes, incluidos congresistas republicanos, cuestionaron sus palabras debido a la importancia estratégica de las instalaciones militares ubicadas en ese condado.
Irán mantiene advertencias sobre el estrecho de Ormuz
Mientras Estados Unidos prepara el recibimiento del USS Abraham Lincoln, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que podría bloquear nuevas rutas utilizadas para transportar petróleo a través del estrecho de Ormuz.
El general Mohamad Reza Naqdi, asesor del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, afirmó que algunas vías habilitadas para la navegación podrían ser cerradas próximamente.
La advertencia surge en un momento en que las exportaciones petroleras de Medio Oriente han mostrado señales de recuperación, acercándose a los niveles registrados antes del inicio del conflicto.
El estrecho de Ormuz constituye una de las rutas marítimas más importantes para el comercio internacional de petróleo, por lo que cualquier restricción a la navegación puede repercutir en los mercados energéticos y en los costos del transporte.
Conflicto mantiene la tensión en las rutas comerciales
Desde el inicio de la guerra, Irán ha utilizado las restricciones al tránsito marítimo por Ormuz como una medida de presión frente a Estados Unidos y sus aliados.
Washington, a su vez, ha respondido con operaciones de vigilancia y bloqueo naval dirigidas a puertos y embarcaciones iraníes.
El retorno del USS Abraham Lincoln representa el cierre de una extensa misión para su tripulación, pero ocurre mientras persisten las tensiones militares y las amenazas sobre las rutas comerciales del golfo Pérsico.
La evolución del conflicto continúa siendo motivo de preocupación internacional por sus posibles consecuencias para la seguridad regional, el abastecimiento energético y la estabilidad de los mercados mundiales.




