Un informe del Banco Central revela que las importaciones alcanzaron niveles récord en 2024, representando cerca del 30 % de la producción local
SANTO DOMINGO. – El sector arrocero dominicano enfrenta un escenario crítico caracterizado por una disminución en la producción nacional y un incremento acelerado de las importaciones. Según un reciente informe del Banco Central, la producción experimentó una contracción promedio del 13.9 % en el último periodo, afectada principalmente por sequías y temperaturas extremas, sumado a la presión competitiva generada por el desmonte arancelario del DR-CAFTA.

El análisis detalla que, tras alcanzar un pico de 669,048 toneladas métricas en 2022, el sector ha cedido terreno frente al cereal extranjero. Las importaciones, que históricamente oscilaban entre 22,000 y 37,000 toneladas anuales, alcanzaron un récord de 45,344 toneladas solo en los primeros cuatro meses de 2024. De mantenerse esta tendencia, el valor de las importaciones este año podría ascender a los 150 millones de dólares, una cifra equivalente a la suma de lo importado en la década anterior.
Impacto regional y seguridad alimentaria
La región Norte o Cibao concentra entre el 90 % y el 95 % de la producción nacional, siendo la subregión Nordeste el pilar fundamental del abastecimiento interno. En 2024, esta zona produjo 236,876 toneladas, lo que representa casi la mitad del total país.
Los investigadores Cristian De la Rosa, Oscar Pascual y Ángel J. Pichardo, autores del estudio, advierten que el aumento de las importaciones podría impactar directamente el empleo en el Cibao. Aunque la entrada de arroz extranjero podría reducir los precios para los consumidores —siendo este un producto que representa el 2 % de la canasta básica—, supone un riesgo estructural para el aparato productivo rural.
Desmonte arancelario y medidas de contingencia
El acuerdo DR-CAFTA, firmado en 2005, estableció un calendario de desmonte que culmina con arancel cero a partir de 2025. Ante esta realidad, el Poder Ejecutivo emitió recientemente el decreto 693-24, que establece una cuota preferencial de 23,300 toneladas de arroz estadounidense con arancel cero, aplicando un arancel del 99 % a cualquier volumen excedente.
Esta medida busca proteger temporalmente a los productores locales; sin embargo, el estudio alerta que es probable que los países signatarios del tratado, especialmente Estados Unidos, objeten la disposición.
A pesar de que la producción nacional creció un 9.1 % entre 2012 y 2024, los esfuerzos por fortalecer la competitividad del sector han resultado insuficientes para contrarrestar la dinámica del comercio internacional, colocando a la autosuficiencia arrocera dominicana ante uno de sus mayores desafíos históricos.




