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Salud

¿Qué es la viruela símica y cómo se transmite? Todo lo que debes saber sobre la enfermedad

Por: Visión Global
julio 29, 2026

Tras la confirmación de dos casos en San Cristóbal, las autoridades mantienen vigilancia epidemiológica. La enfermedad se transmite por contacto estrecho y, aunque la mayoría de los pacientes se recupera, puede causar complicaciones en personas vulnerables.

Santo Domingo.– La confirmación de dos casos de viruela símica (mpox) en un destacamento policial de San Cristóbal ha generado preocupación entre la población y reavivado las preguntas sobre esta enfermedad viral, su forma de transmisión, síntomas y medidas de prevención.

La mpox es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la viruela símica (MPXV), perteneciente al género Orthopoxvirus, la misma familia de virus a la que pertenece la viruela humana. Aunque originalmente se identificó como una enfermedad transmitida de animales a personas, actualmente también puede propagarse de persona a persona mediante contacto estrecho.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad continúa representando una amenaza sanitaria y desde 2022 se han reportado más de 100,000 casos confirmados en más de 120 países, con más de 220 fallecimientos.

¿Cómo se transmite?

La principal vía de contagio es el contacto físico estrecho con una persona infectada, especialmente cuando presenta lesiones en la piel o mucosas.

El virus puede transmitirse mediante:

  • Contacto directo con las lesiones cutáneas.
  • Contacto con fluidos corporales.
  • Besos o contacto boca con piel.
  • Permanecer muy cerca de una persona infectada durante un tiempo prolongado, debido a partículas respiratorias.
  • Contacto con ropa, sábanas, toallas u otros objetos contaminados.

También puede transmitirse de animales infectados a humanos mediante mordeduras, arañazos o durante la manipulación y preparación de estos animales.

La OMS advierte que durante el embarazo el virus puede transmitirse al feto o al recién nacido durante el parto.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas suelen aparecer entre 1 y 21 días después de la exposición al virus y generalmente duran entre dos y cuatro semanas.

Entre las manifestaciones más comunes se encuentran:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares.
  • Dolor de espalda.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos.
  • Cansancio o falta de energía.
  • Dolor de garganta.
  • Erupciones o lesiones en la piel.

Las lesiones pueden aparecer primero en el rostro o en la zona donde ocurrió el contacto con el virus y luego extenderse hacia otras partes del cuerpo, incluyendo las palmas de las manos, las plantas de los pies, la boca, los genitales y el área anal.

Las erupciones evolucionan desde pequeñas manchas hasta ampollas llenas de líquido que posteriormente forman costras antes de desaparecer.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Aunque la mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente, algunas personas pueden desarrollar formas graves de la enfermedad.

La OMS identifica como grupos de mayor riesgo a:

  • Niños.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
  • Pacientes con VIH no controlado.
  • Personas con cáncer u otras enfermedades que disminuyen las defensas.

Entre las complicaciones descritas figuran neumonía, infecciones bacterianas de la piel, inflamación del cerebro (encefalitis), afectación ocular, sepsis y deshidratación.

Diagnóstico y tratamiento

Las autoridades sanitarias explican que el diagnóstico se confirma mediante pruebas de laboratorio, principalmente la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), utilizando muestras tomadas directamente de las lesiones.

Actualmente no existe un tratamiento antiviral específico con eficacia comprobada, por lo que la atención médica se basa en aliviar los síntomas, controlar el dolor y la fiebre, mantener una adecuada hidratación, prevenir infecciones secundarias y tratar enfermedades asociadas cuando existan.

¿Cómo prevenir el contagio?

La OMS recomienda evitar el contacto directo con personas que presenten lesiones compatibles con la enfermedad, no compartir objetos personales, mantener una adecuada higiene de las manos y desinfectar las superficies que hayan estado en contacto con una persona infectada.

Las personas diagnosticadas deben permanecer aisladas hasta que todas las lesiones cicatricen y las costras se desprendan completamente. También se aconseja cubrir las lesiones y utilizar mascarilla cuando sea necesario convivir con otras personas.

La organización recuerda que existen vacunas contra la mpox, las cuales están dirigidas principalmente a personas con mayor riesgo de exposición, como trabajadores de la salud, contactos estrechos de casos confirmados y otros grupos definidos por las autoridades sanitarias.

En República Dominicana, el Ministerio de Salud Pública informó que mantiene activo el protocolo de vigilancia epidemiológica tras confirmar dos casos en San Cristóbal y reiteró que, hasta el momento, no existe evidencia de transmisión comunitaria.

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