La llegada de los primeros aparatos a la base de RAF Fairford marca una nueva fase en el conflicto; Londres autoriza el uso de su territorio para “operaciones defensivas” tras ataques a sus instalaciones en Chipre.
Londres | Sábado 7 de marzo de 2026
La base aérea de RAF Fairford, en el condado de Gloucestershire, recibió este viernes el primer bombardero estratégico Rockwell B-1 Lancer de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), en lo que representa un fortalecimiento crítico de la capacidad de ataque de la coalición en la región. El arribo de este avión supersónico, conocido como “Bone”, se produce tras la autorización oficial del primer ministro británico, Keir Starmer, para que Washington utilice bases en suelo británico en el marco de las operaciones contra objetivos iraníes.

El B-1 Lancer es una pieza clave en el arsenal estadounidense, capaz de transportar hasta 24 misiles de crucero y alcanzar velocidades superiores a los 1,448 km/h. Equipado con tecnología avanzada de guerra electrónica, radar y GPS, este bombardero está diseñado para penetrar defensas enemigas sofisticadas. Su despliegue en Fairford, junto con la base de Diego García en el océano Índico, busca reducir drásticamente los tiempos de vuelo hacia Oriente Medio y optimizar la logística de reabastecimiento en el aire.
Cambio en la postura británica
Aunque el Reino Unido no se ha sumado formalmente a las ofensivas directas iniciadas el pasado sábado por EE. UU. e Israel, la postura de Downing Street cambió radicalmente el pasado 1 de marzo. Starmer autorizó el uso de las bases de la Real Fuerza Aérea (RAF) con un propósito “defensivo específico”: neutralizar en su origen los misiles iraníes que representen una amenaza para los intereses y ciudadanos británicos en la región.

Este giro estratégico responde, en gran medida, a la escalada de agresiones registradas esta semana. La base británica de Akrotiri, en Chipre, fue blanco de un ataque con drones tipo Shahed el pasado lunes, lo que dejó heridos a tres cascos azules ghaneses y causó daños materiales. Ante esta situación, el Gobierno británico ha reforzado su presencia en el Mediterráneo enviando helicópteros Wildcat con tecnología antidrones y el destructor HMS Dragon para blindar sus posiciones en Chipre.
Alianzas regionales y defensa aérea
En el plano diplomático, el primer ministro Starmer reafirmó su respaldo al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, asegurando que el Reino Unido está preparado para colaborar en la defensa del reino árabe si fuera necesario.
Mientras tanto, en Fairford, la presencia del B-1 Lancer se suma a otros activos de la USAF, como los aviones de reconocimiento U-2S Dragon Lady, consolidando a esta base como el único aeródromo en Europa capaz de sostener operaciones de bombarderos pesados de manera continua. Expertos militares prevén que las misiones desde esta ubicación inicien en los próximos días, coincidiendo con las advertencias de Washington sobre una intensificación de los ataques contra la infraestructura de lanzamiento de misiles en territorio iraní.




