El Gobierno exhorta a los Estados a respetar el derecho internacional y las rutas marítimas esenciales para el abastecimiento y la paz mundial
SANTO DOMINGO. – El Gobierno de la República Dominicana, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX), manifestó su preocupación ante los actuales desafíos del entorno internacional que amenazan la estabilidad económica y la soberanía de los Estados. En un comunicado oficial, las autoridades dominicanas enfatizaron que el derecho a la navegación es un principio inalienable del orden contemporáneo y un factor determinante para la seguridad global.

Dada su condición de Estado insular y su ubicación geoestratégica en el Caribe, el país subrayó que el acceso seguro y continuo a las rutas marítimas es vital para garantizar el intercambio comercial, el abastecimiento de bienes y la sostenibilidad de las economías. El documento surge en un contexto de tensiones en pasos marítimos clave, resaltando la necesidad de preservar estas vías para la convivencia pacífica entre las naciones.
Llamado al respeto del Derecho del Mar
El MIREX hizo un llamado enérgico al cumplimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la cual consagra libertades fundamentales como el paso inocente y el tránsito por estrechos internacionales. Las autoridades precisaron que el ejercicio de estos derechos debe realizarse siempre respetando la integridad territorial de los Estados ribereños, evitando cualquier acción que altere el orden jurídico o la estabilidad regional.
“La libertad de navegación no es solo una obligación jurídica, sino una condición indispensable para la prosperidad económica y el bienestar de los pueblos”, señala el comunicado, instando a las naciones a evitar medidas que vulneren estos marcos legales fuera de los acuerdos establecidos.
Compromiso con la cooperación internacional
República Dominicana reafirmó su compromiso con el derecho internacional y exhortó a la comunidad global a fortalecer la cooperación para garantizar un entorno marítimo previsible y seguro. El Gobierno insistió en que el apego a normas claras y equitativas es el único camino para evitar crisis de suministros y tensiones que afecten la estabilidad económica de la región y el mundo.




