Un informe del Departamento de Agricultura estadounidense revela que el país redujo considerablemente su desventaja en los costos de producción durante las últimas dos décadas. Sin embargo, Estados Unidos mantiene una mayor productividad por hectárea, lo que representa uno de los principales desafíos para el sector arrocero dominicano.
Santo Domingo, RD. – 9 de octubre de 2026. La República Dominicana ha logrado avances significativos en la producción de arroz, reduciendo la diferencia de costos frente a Estados Unidos y fortaleciendo su capacidad competitiva en el mercado, según un informe elaborado por el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA).

El estudio, titulado «Avances estructurales y creciente competitividad de la industria arrocera de la República Dominicana: una comparación de dos décadas con Estados Unidos», destaca que la producción nacional ha experimentado una transformación impulsada por mejoras en los rendimientos agrícolas, la ampliación de los sistemas de riego y la incorporación gradual de tecnologías.
Los resultados adquieren especial relevancia en el contexto del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA), que establece condiciones de apertura comercial para el arroz importado y plantea nuevos desafíos para los productores nacionales.
República Dominicana reduce su desventaja en los costos de producción
Uno de los principales hallazgos del informe es que el país ha logrado reducir casi dos tercios de la desventaja histórica que mantenía frente a Estados Unidos en los costos de producción por tonelada de arroz.
En 2007, producir una tonelada métrica de arroz en República Dominicana costaba aproximadamente US$470, mientras que en Estados Unidos el costo era de US$220. Esto significaba que la producción dominicana resultaba un 113 % más costosa.
Sin embargo, para 2024, el costo dominicano había disminuido a US$459 por tonelada, mientras que el estadounidense aumentó a US$344.
Como resultado, la diferencia entre ambos países se redujo del 113 % al 34 %, reflejando una mejora considerable en la posición competitiva del arroz dominicano.
El USDA atribuye esta evolución a una mayor eficiencia en los procesos agrícolas, mejores prácticas de cultivo, avances en el manejo de los terrenos y la modernización gradual de la infraestructura de riego.
Cultivar una hectárea de arroz cuesta menos en territorio dominicano
El estudio también revela que República Dominicana presenta una ventaja frente a Estados Unidos cuando se comparan los costos de producción por superficie cultivada.
Mientras producir una hectárea de arroz en territorio estadounidense cuesta aproximadamente US$3,235, en República Dominicana el costo se estima en US$2,647, lo que representa una diferencia favorable de US$588.
No obstante, el informe explica que ambos países utilizan modelos agrícolas distintos.
En Estados Unidos predomina una producción altamente mecanizada, con mayor inversión en maquinaria, semillas híbridas, fertilizantes, combustibles y tecnologías especializadas.
En cambio, el sector arrocero dominicano se caracteriza por explotaciones de menor escala, una mayor participación de mano de obra, el uso de sistemas públicos de riego y subsidios a determinados insumos agrícolas.
Según el USDA, más del 80 % de los costos de producción dominicanos corresponde a mano de obra, tierra, servicios y gastos generales.
El documento también destaca que los costos por hectárea en Estados Unidos aumentaron un 82 % entre 2007 y 2024, al pasar de US$1,778 a US$3,235, un factor que ha contribuido a reducir la diferencia de costos entre ambos países.
La diferencia de precios entre el arroz nacional y el importado cae del 75 % al 9 %
Otro de los resultados destacados corresponde a la evolución de los precios del arroz dominicano frente al producto estadounidense comercializado en el mercado local.
En 2007, el arroz producido en República Dominicana era aproximadamente un 75 % más caro que el importado desde Estados Unidos, después de incorporar los gastos necesarios para su comercialización.
Sin embargo, para 2025, esa diferencia se había reducido a apenas un 9 %, según los cálculos presentados en el estudio.
El USDA explica que el precio final del arroz importado no depende únicamente de su costo de producción en Estados Unidos, sino también de los gastos asociados al transporte marítimo, seguros, trámites aduaneros, distribución terrestre y márgenes comerciales.
De acuerdo con consultas realizadas a importadores dominicanos en noviembre de 2025, estos componentes incrementaban aproximadamente un 48 % el precio de origen del arroz estadounidense.
Esta situación ha contribuido a disminuir la diferencia de precios entre el arroz nacional y el importado.
De hecho, el informe señala que la brecha pasó de alrededor de US$0.20 por libra durante determinados períodos de las décadas de 2000 y 2010 a aproximadamente US$0.05 por libra en 2025.
Para el organismo estadounidense, esta reducción constituye una evidencia de que el arroz dominicano ha fortalecido su competitividad frente a los precios internacionales.
Sin embargo, el documento aclara que las comparaciones se realizaron tomando en cuenta condiciones comerciales que incluían la protección arancelaria dominicana, posteriormente eliminada conforme a los compromisos establecidos en el DR-CAFTA.
Estados Unidos continúa produciendo un 78 % más de arroz por hectárea
A pesar de los avances en los costos de producción, el informe identifica la productividad agrícola como uno de los principales desafíos que enfrenta República Dominicana.
Durante 2024, el país alcanzó un rendimiento promedio récord de 5.28 toneladas métricas de arroz por hectárea cultivada.
En comparación, Estados Unidos registró una productividad de 9.42 toneladas por hectárea durante ese mismo período.
Esto significa que los productores estadounidenses obtienen aproximadamente un 78 % más de arroz por cada hectárea sembrada.
El USDA atribuye esta diferencia a la utilización de semillas híbridas, agricultura de precisión, maquinaria especializada y mayores niveles de mecanización.
No obstante, reconoce que República Dominicana ha mejorado progresivamente sus rendimientos mediante la ampliación de los sistemas de riego, el uso de semillas certificadas y la aplicación de técnicas agrícolas más eficientes.
El organismo considera que, si se mantiene esta tendencia, el país podría continuar reduciendo la brecha de productividad, especialmente en las regiones arroceras que han modernizado sus sistemas de riego y manejo de cultivos.
La apertura comercial representa un desafío para los productores nacionales
Los resultados del estudio adquieren especial importancia ante los cambios en las condiciones comerciales del arroz establecidos en el DR-CAFTA.
La eliminación de la protección arancelaria implica un escenario de mayor competencia para la producción nacional, debido a que el arroz estadounidense puede ingresar al mercado dominicano sin el arancel que anteriormente contribuía a proteger a los productores locales.
Aunque el informe reconoce que República Dominicana ha logrado reducir considerablemente sus diferencias de costos y precios frente a Estados Unidos, también evidencia que la productividad continúa siendo un factor determinante para sostener esa competitividad.
El menor costo de producción por hectárea representa una ventaja para el país, pero no necesariamente significa que producir cada tonelada de arroz resulte más económico, debido a que los agricultores estadounidenses obtienen mayores rendimientos por superficie cultivada.
En ese sentido, el fortalecimiento del sector dependerá, entre otros factores, de la modernización tecnológica, la eficiencia de los sistemas de riego, el acceso a semillas de mayor rendimiento y la reducción de los costos operativos.
USDA reconoce transformación del sector arrocero dominicano
El estudio, identificado con el número DR2026-0001, fue elaborado por Virgilio Mayol y aprobado por Chanda Berk, con información del Servicio de Investigación Económica del USDA, el Ministerio de Agricultura dominicano y consultas realizadas a importadores locales.
La evaluación destaca que la industria arrocera dominicana ha experimentado cambios estructurales que le han permitido reducir diferencias de competitividad que durante décadas favorecieron a los productores estadounidenses.
Sin embargo, también advierte que mantener estos avances requerirá continuar mejorando los rendimientos agrícolas y fortaleciendo la capacidad productiva nacional.
La principal conclusión del informe es que República Dominicana ha logrado acercarse considerablemente a los niveles de competitividad de Estados Unidos en la producción de arroz, aunque todavía enfrenta importantes retos para incrementar su productividad y responder a las nuevas condiciones del comercio internacional.




